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Los pacientes con asma alérgica son "más sensibles" a desarrollar una alergia alimentaria

Los pacientes con asma alérgica son "más sensibles" a desarrollar una alergia alimentaria, tal y como se aseguró durante la XXII Reunión de Invierno Conjunta de las Áreas de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), celebrada en febrero en Zaragoza. Los datos presentados pertenecen a un estudio de la unidad de Alergia del Servicio de Neumología y Alergia Respiratoria del Hospital Clínic de Barcelona.
En la cita en la capital aragonesa, los expertos recordaron que la rinitis y el asma alérgica son enfermedades "de alta prevalencia", ya que afectan a entre un 15 y un 20 por ciento de la población. El hecho de que ambas patologías confluyan se debe a "la interrelación de la vía respiratoria con la digestiva como consecuencia de la reactividad cruzada entre alérgenos o de la inflamación sistémica que caracteriza a la enfermedad alérgica", sostuvieron.
Además, entre un 30 y un 60 por ciento de los pacientes polínicos de la población europea presentan alergia a alimentos vegetales, convirtiéndose así en los alérgenos alimentarios más frecuentes. En segundo lugar se encuentra el marisco, que "es más prevalente en pacientes con rinitis o asma alérgica por ácaros", manifestaron.
LA TROPOMIOSINA PRESENTA UNA ALTA HOMOLOGÍA EN SU SECUENCIA AMINOACÍDICA
El estudio liderado por el alergólogo y miembro de SEPAR, Joan Bartra, también ha demostrado que esta relación se debe a que "existen proteínas, como es el caso de la tropomiosina, que presentan una alta homología en su secuencia aminoacídica". Para el experto, "la vía de sensibilización a la tropomiosina puede ser tanto la digestiva como la respiratoria, siendo los ácaros la principal fuente de sensibilización por vía respiratoria y ser el origen de la posterior alergia alimentaria".
Por otro lado, se estima que "el 70 por ciento de los pacientes con alergia respiratoria por polen de abedul presentan una alergia alimentaria a alimentos vegetales como las avellanas, el apio o la zanahoria", explica. Este dato es relevante por el hecho de que "el polen de abedul supone un 20 por ciento de la alergia al polen en el centro y el norte de Europa", considera.
En cuanto a los índices en España, "más del 50 por ciento de los pacientes con rinitis y asma por polen de plátano de sombra presentan una alergia alimentaria a alimentos vegetales como el melocotón, la lechuga y la avellana". Sin embargo, en zonas con una alta carga de polen de gramíneas, las alergias se producen tras la ingesta de melón o melocotón".
Por último, y según Bartra, el patrón de la alergia a alimentos "depende tanto de los hábitos dietéticos de la población de una determinada área, como de los aeroalérgenos responsables de alergia respiratoria existentes en la misma".