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Siete paralelismos entre Guardianes de la galaxia y Star Wars

Aunque Star-Lord, Rocket, Gamora y compañía brillan por sí mismos... las comparaciones entre Guardianes de la galaxia y Star Wars son inevitables. Haciendo un repaso rápido encontramos varias similitudes entre la space opera de George Lucas y su homóloga de Marvel. ¿Plagio? Ni mucho menos. Inspiración e influencia para alumbrar otra galáctica genialidad.
Y es que, si bien en Guardianes de la galaxia nunca se hace referencia de forma explícita a La guerra de las Galaxias -algo sorprendente, dado el toque setentero y ochentero que Gunn da su cinta, cargada de guiños pop de la época- las evocaciones a la saga de Lucas son evidentes.
Pero Guardianes es algo más que el descendiente bastardo y bribón de Star Wars, es una saga con personalidad propia. Quizá por eso no se moleste en esconder los muchos puntos en común con la franquicia jedi. Repasamos algunos.
DOS POR UNO
Los paralelismos entre Luke Skywalker y Star-Lord son evidentes. Los dos crecieron sin conocer a su padre, los dos arrancan la aventura bastante desubicados y los dos están llamados a salvar la galaxia... aunque no lo sepan. Pero tampoco nos engañemos, el Peter Quill de Guardianes tiene también mucho de aquel bribón magnetismo que convirtió al mujeriego y pendenciero Han Solo en un icono.
VERDE Y SIN ENSAIMADAS
Y si del lado masculino tenemos un dos en uno... del lado femenino la cosa está más clara. Gamora ha de ocupar el espacio de la nueva (y verdosa) Leia. Sin ensaimadas en la cabeza pero sí con una extraña relación paterno-filial con uno de los grandes villanos.
COMPAÑEROS DE ARMAS
Groot y Rocket, Rocket y Groot. El dúo dinámico de Guardianes de la galaxia nos trae a la mente inevitablemente a Han Solo y Chewbacca, otros dos buscavidas perfectamente compenetrados. Solo Rocket puede entender a su enorme y 'arbóreo' compañero, al igual que solo Han podía interpretar los gruñidos del fiel wookiee.
VILLANOS CON JEFE
Aunque no tenga sus problemas respiratorios, Ronan El acusador, el malo con el que se las tienen que ver los Guardianes guarda algunas similitudes con Darth Vader. No por su apariencia, ni por su afán en destrozar planetas, ni siquiera por la "facilidad" con la que corta cualquier tipo de insubordinación o debilidad en sus filas de raíz. Su gran paralelismo con Vader es que él también tiene por encima un ser superior ante el que rendir cuentas.
EL ROSTRO DEL MAL
Esos jefes no son otros que la personificación del mal. Un papel que en Star Wars era para el ladino y arrugado emperador Palpatine (a.k.a. Darth Sidious) y que en Guardianes -y parece que en todo el universo Marvel- corresponde al titán Thanos. Ya lo dijo Kevin Feige, el mandamás de Marvel: "En Guardianes hay alguien importante que controla al tipo que controla a otro tipo. Un Emperador como en El imperio contraataca". No hay más preguntas, señoría.
VIAJES PARALELOS
El periplo que, una vez que se cruzan sus caminos, inician juntos Star-Lord, Gamora, Drax y compañía también guardia ciertas similitudes, en sus motivaciones y en sus etapas, con el de los protagonistas de la primera película de Star Wars. Un variopinto grupo de rebeldes e inadaptados que luchan para salvar la libertad ante la amenaza de la tiranía de un poderoso señor oscuro. Y en su viaje, ellos también pararán en un antro galáctico que recuerda mucho a la cantina de Mos Eisley.
GUIÑOS A GEORGE LUCAS
Y aunque no hay ninguna referencia directa a la saga Star Wars en toda la película, James Gunn tiene otros cariñosos detalles para con el genio de la gran papada. El primero lo encontramos en el arranque de la película, con un Peter Quill que da sus primeros pasos a lo Indiana Jones y el último en una escena post-créditos desternillante de la que es mejor desvelar lo menos posible.