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El propietario que no existe

Es la época en la que la búsqueda de apartamentos y casas de verano por internet se dispara. Viviendas que se alquilan por semanas, quincenas o incluso meses y que han elegido las nuevas tecnologías para anunciarse. Pero aquí, el único contacto entre inquilino y propietario es virtual. Una relación que, en ocasiones puede resultar arriesgada. Hemos hablado con una persona que fue víctima de una estafa en la red. Entró en uno de los muchos portales inmobiliarios buscando una casa de verano y se topó con alguien que se hacía pasar por el dueño de la vivienda.
El modus operandi les resulta sencillo. Los estafadores se descargan las imágenes reales de una casa en alquiler y las cuelgan en otras páginas inmobiliarias. El único contacto que ofrecen es un correo electrónico falso. Así, no ofrecen datos personales y escapan a la policía.
Jaime vivió en primera persona esta estafa. Encontró una casa para pasar sus vacaciones en la playa, cerca de Benidorm. Se puso en contacto con el supuesto dueño a través del correo electrónico. El estafador comenzó su farsa. Le pidió que le ingresara un dinero en concepto de fianza. 500 euros, el 50% del alquiler. Aunque Jaime no se fió desde el principio, nunca imaginó que estaba en contacto con un delincuente.
El estafador le envió una nota simple de la casa y un DNI escaneado. Pero ambos documentos eran falsos. La nota simple había sido falsificada y el documento de identidad había sido robado y pertenecía a otra persona que nada tenía que ver con el asunto. Ante tal evidencia, Jaime le ingresó el dinero por Western Union porque así lo solicitaba el estafador. Ese fue el principal error.
Desde CEACCU nos advierten de este peligro. Nunca se debe pagar a través de una agencia de envío de dinero porque el rastro se pierde facilmente. Habría que hacerlo a través de una cuenta bancaria o a la llegada al destino. Cuando Jaime hizo el ingreso y volvió a ponerse en contacto con él para pedir más información, el estafador nunca más respondió. La estafa se había llevado a cabo.
Los propietarios reales de la vivienda dicen que no es la primera vez que sucede algo así. A ellos también les perjudica porque los clientes comienzan a desconfiar y ellos se ven en la necesidad de pedir una señal a los inquilinos. Hemos comprobado que el mail del estafador sigue apareciendo en otros portales inmobiliares. Por eso, hay que tener mucho cuidado cuando se negocia un alquiler por internet.
De momento, la Policía busca al estafador pero resulta difícil. No ha ofrecido ningún dato personal y, seguramente, utilizó un ordenador de un lugar público. Está protegido por el anonimato que ofrece internet.
 
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