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¿Quién querría fugarse de esta cárcel?

En la imagen, uno de los muros del patio de recreo y una de las habitaciones de la prisión. Foto: IBERPRESStelecinco.es
Noruega inauguró el pasado mes Halden Prison, la segunda cárcel más grande del país y la más polémica. Ha costado 217 millones de dólares para ofrecer a los presos todo tipo de comodidades. Asesinos, violadores y ladrones tienen una pequeña nevera y una televisión de pantalla plana en sus habitaciones y un cuarto de baño privado. Además, comparten un estudio de música, un gimnasio y una biblioteca de lujo. Tampoco hay rejas en las ventanas.  
El centro penitenciario ha costado 217 millones de dólares y ha tardado una década en construirse, pero una vez inaugurada, parece no faltar de nada: consta de celdas individuales, todas con una pequeña nevera, una televisión de pantalla plana y un cuarto de baño privado.
Todas las habitaciones son acogedoras, amplias y luminosas, ya que en este centro se han desterrado las rejas en las ventanas, para que no resten luz al lugar.
Además, por cada 12-15 reclusos, comparten una cocina de alta gama y áreas de descanso con mesas de café.
Para lo que no hay sitio en Halden Prison es para el aburrimiento. Sus habitantes cuentan con un gimnasio totalmente equipado, una amplia biblioteca y un estudio de música, instalaciones pensadas para que los presos desarrollen cuerpo y mente durante su estancia en el lugar.
El último extra de la penitenciaría es la decoración: se han pagado aproximadamente 750.000 euros a un artista local llamado Dolk que se ha encargado de adornar paredes y muros con una serie de graffitis al estilo Banksy.

La duda que les queda a los noruegos es si, después de tal inversión, los reclusos que cumplan condena en el lugar querrán ser reinsertados en la sociedad o por lo contrario, vistas las condiciones, no tengan prisas por abandonar una vida de cinco estrellas en prisión. IM