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El alma de la Boquería

Empezó con su madre repartiendo cafés con leche y hoy se sientan en su barra los mejores cocineros. Vienen por él, por Juanito, el alma del bar 'Pinotxo' de la Boquería. Un restaurador con estrella. Carles Gaig, cocinero con estrella Michelín, acude cada día a desayunar a su barra después de hacer la compra para su restaurante. "La inyección de moral y de energía que te da… Es un hombre incombustible". Y es que las pilas en este emblemático local se recargan no sólo con sus platos. Lo que más te llena es su eterna sonrisa. "Nací así y así me moriré", nos dice Juanito. "Son todo platillos humildes, sencillos", explica Gaig. "Sabor e intensidad y tradición". Locales y turistas, todos los que pasan por La Boquería saben que el Pinotxo es parada obligada. Lleva 7 décadas detrás de la barra. Y con 81 años Juanito dice que cada día tiene más ganas de trabajar. "Es darle felicidad a la gente, ver lo contentos que se van", nos relata Juanito. Por eso le han concedido el Premio Ciudad de Barcelona. "Es como si lo hubiéramos recibido todos", apunta Gaig. "Que se lo merecen más los chicos por aguantarme". Todo humildad. Felicidades