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La Comunidad Valenciana pone en marcha un proyecto para recuperar la huerta

Tierra baldía en el corazón de la huerta valenciana, donde el 20% de los campos están abandonados. Los hermanos Miralles intentan recuperar éste junto a la ciudad. Quieren cultivar hortalizas, como sus ancestros. Arriendos pactados entre propietarios que no explotan su suelo y labradores que quieran trabajarlo.

Es una de las propuestas de la Generalitat para proteger y conservar un ecosistema urbano único en Europa. Amenazada y expoliada durante décadas, la huerta que abraza Valencia quedaría blindada frente al ladrillo. El Plan de Acción protegerá 10.000 hectáreas de cultivos. Impedirá que 45 municipios limítrofes crezcan a su costa y devolverá a uso agrícola cientos de terrenos urbanizables. El cinturón verde que queda en pie es un bien estratégico para el millón y medio de habitantes de la ciudad y su área metropolitana. Un ambicioso proyecto con el que la huerta respiraría, al fin, tranquila.