Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Hospitales que echan humo

Los trabajadores aseguran no poder hacer nada y nos remiten a seguridad. Cuando denunciamos la situación a los vigilantes, estos nos confirman la falta de autoridad para obligar a alguien a apagar un cigarrillo.
Situaciones como esta se repiten también en una importante estación de tren. Son muchos los que, a pesar de la prohibición, fuman en andenes y pasillos. Saben que está prohibido pero se resisten a acatar las normas.
La ley contempla una sanción de 30 euros que puede llegar a 600 si se acumulan tres denuncias. El problema es que sin denuncias no hay multas y para poder denunciar hay que identificar al fumador.