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"Vendimia contra la crisis"

La crisis económica que sufre España ha multiplicado el número de vendimiadores dispuestos a hacer las maletas y viajar a Francia a recoger uvas para soportar así mejor los rigores del invierno.
Normalmente trabajan durante un mes y el sueldo por persona -siempre dependiendo de las horas diarias que trabajen- ronda los 2000 euros, un balón de oxígeno necesario sobre todo para los que están en el paro.
El bajón sufrido por la construcción y los servicios de hostelería ha obligado a muchos albañiles y camareros a convertirse en emigrantes. De esta forma este año son más los hombres que se han lanzado a la vendimia.
Según estimaciones de UGT más de 12.000 trabajadores han vendimiado este año en Francia. Una temporada corta y dura que esta a punto de terminar.
Desde finales de Agosto hasta finales de Septiembre los pequeños pueblos vinícolas de Francia acogen a estos miles de españoles, normalmente procedentes de las comunidades del sur de la Península. Son muchos los que este año han cruzado la frontera sin haber pactado trabajo con ningún patrón y también muchos los que han tenido que regresar con las manos vacías.
Aunque la necesidad apriete siempre se recomienda no salir de España sin saber seguro que vamos a contar con trabajo. Según los vendimiadores entrevistados por el equipo de Reporteros, los que se lanzan a la aventura pueden llegar a pasarlo muy mal.
Para los demás, el mes que dura la vendimia es un ejercicio de nostalgia compartido. La comida es española, las sábanas de sus camas son españolas y la lengua que hablan también es española. Para unos es la primera vez, para otros es parte de su rutina. España vuelve a ser un país de emigrantes.