Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Las residencias españolas deben mejorar la Atención Centrada en la Persona

Las residencias españolas cuentan con un grado intermedio de Atención Centrada en la Persona (ACP), un enfoque escasamente aplicado hasta ahora en los servicios gerontológicos españoles, que se puede mejorar en el conocimiento que tienen de los usuarios y el grado de libertad y posibilidades de elección en su atención y vida cotidiana que les dan, según ha revelado un estudio realizado desde el departamento de Psicometría de la Facultad de Psicología de la Universidad de Oviedo.
El estudio, basado en la valoración de los directores y profesionales de atención directa y titulado 'La Atención Centrada en la Persona en los servicios Gerontológicos: modelos e instrumentos de evaluación', resume algunos datos y opiniones en relación a distintas cuestiones de interés como el equipo técnico, los cometidos de los gerocultores y algunas variables organizativas que vienen siendo señaladas como facilitadoras de la aplicación de estos modelos de atención.
Los equipos técnicos interdisciplinares, según la opinión de los directores, aparecen como un elemento clave para poder aplicar eficazmente estos modelos asistenciales. Respecto a los gerocultores, destaca la necesidad de formación para asumir el nuevo rol que implica la ACP, de una mayor polivalencia, así como de reducir el habitual sistema de rotación en el centro.
En relación al profesional de referencia, se pone de relieve la diferente aplicación de esta figura en los centros, la cual en muchos casos se concreta en cometidos asistenciales clásicos sin asumir competencias relevantes en relación a la ACP (generar confianza, conocer bien a la persona, observar sus necesidades y gustos, conocer no solo sus enfermedades y cuidados, sino también su historia de vida, preferencias y capacidades). Además, la participación de las personas usuarias y de sus familias en los planes personalizados de atención es escasa, y supone, por tanto, otro aspecto de mejora.
La Atención Centrada en la Persona es un enfoque escasamente aplicado hasta ahora en los servicios gerontológicos españoles; sin embargo es un aspecto clave en la calidad asistencial que cuenta con un amplio respaldo internacional tanto en el campo de salud como en el de cuidados a las personas dependientes. Propone una atención que sitúa a las personas mayores en el centro de los servicios, frente a otros intereses u objetivos, apoyando que éstas puedan seguir teniendo control sobre su vida y cuidados cotidianos.