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No saben cómo llevarlo al hospital

Paul Mason. FOTO: The Sun.telecinco.es
Hasta hace un tiempo, el mexicano Manuel Uribe era considerado el hombre más gordo del mundo. Pesaba cerca de 500 kilos y se sometió a un tratamiento médico por el que ha adelgazado casi 200. Su puesto ahora lo ocupa un inglés, Paul Mason. Con 48 años pesa casi 450 kilos. Sufre un trastorno alimentario compulsivo y consume 20.000 calorías al día. Necesita una operación quirúrgica para reducir su estómago, pero no saben cómo trasladarlo hasta el hospital.
Paul ha pasado gran parte de los últimos ocho años postrado en la cama de su casa en Ipswich, Suffolk (al este de Inglaterra). Sus costes de atención suponen unas100.000 libras al año. Consume una cantidad de calorías diaria equivalente a la consumida por ocho hombres de edad adulta (la cantidad oficial está en 2.500).
Ahora, necesita someterse a una operación de reducción de estómago para reducir la cantidad de comida que ingiere y salvar su vida. La intervención cuesta 20.000 libras. Pero antes de eso, hay un problema: Paul debe ser trasladado a un hospital especializado que está a casi 245 kilómetros de su casa. Y no saben cómo hacerlo.
Se baraja incluso la posibilidad de utilizar un helicóptero Chinook de la Fuerza Aérea británica. Finalmente, todo indica que viajará en una ambulancia especial, preparada para soportar un peso de hasta cinco toneladas. Su transporte costaría, en este caso, 90.000 libras.
"Este hombre está muy enfermo y se trata de una cirugía para salvar su vida. La naturaleza de su enfermedad es psicológica y tenemos el deber de ayudarlo. Está en un estado muy frágil. Estamos barajando todas las opciones para el transporte desde su casa. Ahora hemos descartado el puente aéreo. El aspecto más importante es preservar su dignidad y su seguridad. No habíamos tenido nunca un caso parecido", declaró un portavoz del hospital de Suffolk.
Paul lleva la mayor parte de su vida luchando contra este trastorno. Su madre, Janet, cuidaba de él, pero murió hace seis semanas y ahora dos enfermeras se encargan de sus cuidados. En 2002, tuvieron que sacarlo de su cama para llevarlo al hospital con una grúa elevadora. Los bomberos se vieron obligados a derribar una de las paredes de su casa para sacarlo.
La operación se llevará a cabo dentro de tres semanas, en el hospital Saint Richard de Chichester.
JNP