
Los hijos de la Talidomida, a la espera de una reparación
Rafael Basterrechea necesita ayuda para actividades diarias tan básicas como vestirse o lavarse la cara. La causa es una malformación que en su momento los médicos apellidaron de congénita pero cuyo origen no es otro que la Talidomida, el principio activo maldito que causó malformaciones a miles de niños en 50 países. Los afectados españoles esperan todavía hoy, medio siglo después, una disculpa y un reconocimiento oficial.














































