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El ACNUR, preocupado por "el uso de violencia" en la valla de Melilla, pide al Gobierno que respete los Derechos Humanos

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha expresado este jueves su "preocupación" por "el uso de la violencia" en la valla de Melilla que ha revelado el material audiovisual difundido por dos ONG y ha instado al Gobierno a respetar los Derechos Humanos en la gestión de sus fronteras.
En un comunicado, incide en que el Estado tiene "legitimidad para proteger y vigilar sus fronteras" pero en todo caso debe hacerse cumpliendo "con el respeto por los derechos fundamentales, la legislación nacional y europea y los tratados internacionales de los que España es parte, en particular la Convención de Ginebra de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados".
"Entre las personas que llegan a la frontera sur de Europa hay un número cada vez más elevado de personas que huyen de países en conflicto, como República Centroafricana, Siria o Sudán del Sur, entre otros, y se ven obligadas a arriesgar sus vidas ante la falta de posibilidades legales y seguras de acceder al territorio europeo y español", recuerda la institución.
Por eso, reitera la petición que viene haciendo al Gobierno en este sentido: debe facilitar el acceso al territorio y a los procedimientos de asilo para las personas que huyen de conflictos armados, persecución y violaciones de sus derechos fundamentales.
ACNUR, que en julio trasladó equipos a Ceuta y Melilla para colaborar en el reconocimiento de los posibles refugiados y la tramitación de sus solicitudes de asilo, explica que además, realizó varias misiones a Tarifa y Algeciras tras la llegada de más de 1.400 personas en embarcaciones que se produjo entre el 11 y el 12 de agosto.
En estas misiones, dice, pudo "comprobar de primera mano la solidaridad y hospitalidad de la población, así como la respuesta dada por las autoridades locales, Guardia Civil, Policía Nacional, Cruz Roja Española y otros actores implicados en la acogida de las personas recién llegadas".
No obstante, recuerda que "los retos de proteger a los refugiados que viajan de forma irregular por mar en busca de seguridad, a menudo junto a personas que se desplazan por otros motivos, son complejos" y mantiene su "ofrecimiento de colaboración a las autoridades para abordar de una forma constructiva los retos que plantean" estos flujos mixtos y proponer mejoras en el sistema.