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ALCER reclama mejoras en la equidad en el acceso a los tratamientos y pruebas para enfermos renales

La Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha Contra las Enfermedades Renales (ALCER) ha reclamado, a través de un manifiesto traducido ya al euskera, catalán y gallego, mejoras en la equidad en el acceso a los tratamientos y pruebas para enfermos renales.
El manifiesto cuenta con el aval de la Sociedad Española de Nefrología (SEN), la Sociedad Española de Enfermería Nefrológica, la Organización Nacional de Trasplantes, la Plataforma de Organizaciones de Pacientes, COCEMFE y Amgen.
Y es que, a juicio de la organización, en España la complejidad de la enfermedad renal crónica (ERC) afecta a un 10 por ciento de la población, por lo que, tal y como ha avisado, la atención sanitaria a las personas con necesidad de desplazamiento debería ser un "derecho reconocido" junto al apoyo de profesionales en la atención socio-sanitaria que promuevan medidas compensatorias para mantener o crear un proyecto de vida autónomo.
"La contención del gasto sanitario y su aplicación en las distintas comunidades autónomas, como consecuencia de la crisis económica actual, presentan claros defectos de equidad de acceso a los procesos diagnósticos y a los mejores y más adecuados tratamientos o cirugías en cada situación individual", ha señalado el presidente de ALCER, quien ha propuesto criterios de calidad asistencial homogéneos que aseguraren el acceso igualitario a pruebas y tratamientos de aquellas personas que sufren una enfermedad renal.
Del mismo modo, la federación ha avisado de que el correcto abordaje de la patología deberá garantizar la atención "integral y personalizada", centrándose en la persona, su dignidad, autonomía y derechos, y no en la enfermedad.
Además, prosigue, el diferente impacto de las diversas modalidades de tratamiento en aspectos "tan importantes" como la inserción laboral y educativo-formativa o el nivel de repercusión del tratamiento en la calidad vida, hace que sea necesario incluir a las personas con ERC en la toma de decisiones acerca de qué tratamientos y centros asistenciales se adaptan mejor al estilo de vida que cada una de ellas desea mantener.
Las propuestas que en este manifiesto se desarrollan están basadas en resoluciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Consejo de Europa, la Unión Europea, la legislación española sobre los derechos de los pacientes y usuarios del Sistema Nacional de Salud (SNS) y el Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad.