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AUGC: "Los guardias civiles no queremos garantías a costa de los derechos de los inmigrantes"

Denuncia que con la reforma de Extranjería Interior deja al cuerpo "a los pies de los caballos" y reclama un protocolo "integral" para los saltos
El portavoz de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), Juan Antonio Delgado, afirma que la reforma de la Ley de Extranjería prevista por el Gobierno para legalizar las llamadas 'devoluciones en caliente' en Ceuta y Melilla es "un fraude de ley" que supone "quitar unos derechos a los inmigrantes". "Se tienen que dar garantías jurídicas a los guardias civiles, pero no a costa de que se les quiten derechos a los inmigrantes", ha asegurado.
En declaraciones a Europa Press, Delgado recuerda que para devolver a un inmigrante interceptado saltando la valla "hay un procedimiento administrativo" que sirve para que la expulsión se ejecute con garantías de respeto a los derechos de esa persona, "un procedimiento que ya no va a tener ningún sentido".
Sobre el hecho de que las 'devoluciones en caliente' lleven vigentes más de una década como han venido denunciando diversas entidades y organismos, Delgado incide en que desde la AUGC "nunca se han defendido" estas prácticas y recuerda que el jefe de la Guardia Civil de Melilla está imputado por un posible delito de prevaricación precisamente por las entregas de inmigrantes.
Además, destaca que "a los guardias civiles se les aplica una férrea disciplina militar". "A nosotros, en labores policiales, nos aplican el Código Penal Militar y la obediencia debida. Tenemos dos procedimientos abiertos a dos compañeros por discutir la orden de un superior. El guardia civil no opina ni se le escucha y eso es muy peligroso, y por eso siempre pedimos que en labores policiales no se les apliquen normativas de fuerzas armadas", señala.
Para la AUGC, la reforma de Extranjería "deja a los pies de los caballos" a los guardias civiles, primero, porque "el ministro lleva mucho tiempo defendiendo a ultranza la labor de los guardias civiles y ahora parece querer decir que lo estaban haciendo mal" y segundo, porque "la normativa es muy posible que sea inconstitucional y que Europa no esté de acuerdo", y será la Benemérita, mientras tanto, quien tenga que aplicarla.
En cuanto al protocolo de actuación para la valla que Interior quiere implantar una vez entre en vigor la reforma, lo define como "un protocolo de maquillaje" y lamenta que haciendo dos años desde que la AUGC lo reclamó por escrito, el ministerio haya informado antes de su contenido a los medios de comunicación.
"No aclara casi nada y es muy ambigüo, por ejemplo con el tema del uso de material antidisturbios. No vale con decir que se deben emplear de forma proporcionada, hay que concretar cómo, donde, cuándo, quién lo ordena, donde no, donde nunca no. Tiene que ir más a lo real, pero no dice nada", señala.
Además, el portavoz de AUGC incide en que lo que se reclama no es sólo un marco de actuación para los guardias civiles, sino que se articule una respuesta "integral" del Estado ante el salto masivo de una de las vallas que coordine a todos posibles implicados, desde los sanitarios hasta "incluso los cerrajeros".
"Echamos en falta la creación de un órgano por encima donde estén Policía Nacional, Guardia Civil, Bomberos, sanitarios e incluso cerrajeros, porque cuando se produce una avalancha no solamente tiene que asistir la Guardia Civil, que no tiene ni los medios ni la formación de un médico o de un bombero", explica.
En este sentido, se ha referido a los agentes que se suben a la valla, que tiene una altura de seis metros, sin arnés de seguridad para ayudar al descenso de los inmigrantes "cuando flaquean las fuerzas" tras varias horas encaramados. "Para llegar a esa altura, lo lógico es que fuese un camión de bomberos y no mandar a un guardia civil que se abra la cabeza intentando salvar al inmigrante", ha señalado.
Delgado denuncia que en este y otros aspectos, las condiciones socio laborales de los guardias civiles en la ciudad autónoma "son muy precarias, peores que las del Cuerpo de Policía". "Estamos haciendo patrullas con coches que tienen 300.000 kilómetros, faltan medios y falta personal", añade.
"Estamos cansados de que salga un ministro tras otro dándose golpes en el pecho diciendo que la Guardia Civil son los mejores y las condiciones socio laborales no cambien", ha añadido, para mandar un mensaje al titular de Interior, Jorge Fernández Díaz: "Que vaya a Melilla y que pregunte a los guardias civiles".