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Acusan a un hombre de entrar en casa de su ex pareja a pincharle los condones

Un joven de Girona se enfrenta a dos años de cárcel por presuntamente pincharle los codones a su ex parejatelecinco.es
"Me faltaba ropa interior y fotografías, y en más de una ocasión encontré tiradas sobre la cama foto nuestras e incluso llegó a quitar el precinto y pinchar con una aguja cajas nuevas de preservativos", declaró la mujer durante el juicio que se celebró en Girona. 
La chica reconoció tener miedo y que se sentía "asediada y humillada". También que se hartó de la situación y que por eso decidió denunciar. Según su versión, él la perseguía por todos lados, al trabajo, cuando salía y rondaba siempre a los alrededores de su casa. Por todo ello, y sobretodo porqué entró en su casa con una copia de las llaves y por una ventana, decidió presentar la denuncia.
Precisamente cuando fue a comisaría, el acusado la llamó y los agentes pudieron grabar la conversación. En ella, el hombre reconocía todo lo que había hecho. La chica lo definió como una persona muy celosa y explicó que una vez rota la relación intentó volver con ella continuamente.
Por venganza
La versión del procesado fue completamente distinta. David P.B., vecino de Vidreres (Girona), aseguró que la mujer es una "mentirosa compulsiva" y que todo lo hacía por "venganza".
"No entré nunca en su casa si ella no estaba y no he pinchado nunca ningún preservativo", declaró. Según el acusado fue él quién terminó con la relación e incluso explicó que a raíz de esta relación tiene pendientes diez o quince causas con la justicia. Actualmente tiene una orden de alejamiento sobre la chica.
"Se lo inventa porqué quiere hacerme daño", describió David P.B., que además explicó que en el momento de terminar con la relación ella lo amenazó diciéndole que le haría la vida imposible hasta morirse. A partir de aquí, el acusado dijo no recordar nada de lo ocurrido y negó la versión de la joven.
También aseguró no tener "ningún motivo" para pincharle los preservativos y dio a entender que tenían una relación intermitente y que la chica estaba con otros en los "parones" de su noviazgo.
Además, afirmó que siempre tenían relaciones sexuales con protección porque ella le confesó en una ocasión que había ejercido la prostitución y "tenía que protegerse".
Los testigos
Una vecina de la denunciante y una agente de los Mossos confirmaron la versión de la chica. El jurado popular debe decidir si el acusado es culpable o no. El fiscal pidió dos años de prisión por un delito continuado de allanamiento de morada con el agravante de parentesco y la atenuante de dilaciones indebidas. La defensa reclamó la absolución. EBP