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La vida 'normal' de una familia con quintillizas

Para Danielle y Adam Busby saber que iban a ser padres de cinco niñas, nacidas al mismo tiempo fue un 'shock'. Él casi se desmaya y a ella le dio un ataque de risa histérica. Después de este momento, la familia, que se sometió a un tratamiento de infertilidad, comenzó a disfrutar de la idea, pero solo han comprendido cómo es la vida con cinco niñas hasta ahora, que ya pueden compartir su experiencia.

Las cinco niñas nacieron de forma prematura el 8 de abril de 2015 en un hospital de Houston, EEUU después de 28 semanas de embarazo.
Así que Ava carril, Olivia Marie, Hazel Grace, Riley Paige y Parker Kate permanecieron junto a su madre en el hospital hasta julio, cuando los médicos consideraron que estaban listas para ir a casa.
Danielle y Adam Busby han contado a la revista People cómo vivieron la noticia de saber que iban a tener cinco niñas al mismo tiempo.
"Sólo somos personas normales, ¿cómo diablos nos está pasando esto a nosotros?", se dijeron, pero todavía no habían nacido.
Después fue lo peor: "cuando las llevamos a casa fue muy duro", cuenta Adam, de 33 años.  Mantener al día la alimentación de cinco bebés cada tres horas ya era un desafío para la pareja.
Recuerda haberse quedado dormido con el biberón a media noche y solo despertarse con el sonido de la botella al caer al suelo. "Te mantienes funcionando en automático, sin dormir. Es una locura", dice el orgulloso papá un año después del nacimiento de sus cinco hijas.
A medida que las pequeñas se mueven más, los padres entienden que es un nuevo paso, cada vez más difícil.
"Las luchas cotidianas de crianza se vuelven exponencialmente más difícil, porque están sucediendo con "cinco bebés, todos de la misma edad, pasando por lo mismo", explican.
"Todo tiene que ser planeado - incluso algo tan simple como ir a dar un paseo, tomar un baño, cambiar pañales," aseguran. "Es decir, cada cosa tiene sus desafíos."
Y al mismo tiempo, los padres tienen que velar por hacerlas sentir especiales, a cada una de ellas diferentes.
Para la pareja, ambos reconocen que es duro, pero han tenido que aprender a disfrutar del momento y aprender a reírse, a pesar de lo dramático que puede ser cinco bebés llorando al mismo tiempo.
"Lo que hemos aprendido es que a veces solo nos queda mirarnos el uno al otro y reírnos de ello", añade. "Esto es lo que es ahora nuestra nueva normalidad".