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La Aecc pide a Mato que también suprima el copago en farmacias hospitalarias

La Asociación Española Contra el Cáncer (Aecc) ha mostrado su satisfacción por la decisión del Ministerio de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad de renunciar a la aplicación del copago en ambulancias, prótesis y dietoterápicos, pero ha pedido que también elimine el que afecta a los medicamentos dispensados en las farmacias de los hospitales ya que, según aseguran, afecta sobre todo al tratamiento de enfermedades oncológicas o sus efectos secundarios.
Un estudio publicado por esta entidad en enero de 2013 mostró que, de haberse aplicado estos copagos ahora eliminados, la familia con uno de sus miembros con cáncer tendría que aumentar el gasto durante el proceso de tratamiento de la enfermedad en salud en 4,2 puntos porcentuales, pasando del 3 al 7,2 por ciento, lo que "podría originar que la familia se viera obligada a recortar sus gastos en necesidades básicas para cubrir el tratamiento o plantearse dejar el tratamiento oncológico".
Una vez eliminados, recuerdan que el copago en medicamentos dispensados en farmacias hospitalarias (que Sanidad está dispuesto a mantener) supondría "incrementar la vulnerabilidad de los enfermos más graves".
Desde la Aecc se ha constatado que la mayoría de los enfermos a los que se aplican (con tumores cerebrales, cánceres de pulmón no microcítico, mama, colon, GIST, riñón, próstata, leucemia mieloide crónica y linfoblástica aguda con Ph+, hepatocarcinoma, páncreas, cáncer de mama HER2, linfoma cutáneo de células T) son pacientes con enfermedad avanzada metastásica.
Además, para más de la mitad de los fármacos que se ven afectados por esta medida no existe alternativa terapéutica y, en los casos en los que existe, las alternativas disponibles gratuitas son significativamente menos eficaces para preservar la calidad de vida de los pacientes y conllevan procedimientos para su administración que incrementarían el gasto sanitario en el hospital.
"Estos fármacos son la única posibilidad que tienen para frenar la progresión la enfermedad y poder vivir con la mejor calidad de vida posible. Son pacientes que han de tomar esta medicación de por vida, hasta progresión de la enfermedad o aparición de intolerancia al medicamento", recuerda la Aecc en un comunicado.