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Afectados por la fibromialgia lamentan que su diagnóstico tarde hasta siete años

La Fundación de Afectados de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica ha presentado un estudio sobre el impacto que tiene la enfermedad en la vida familiar y laboral, en el que pone de relieve que el diagnóstico de esta dolencia llega hasta siete años tarde, tras consultar a más de cinco profesionales.
El trabajo, que han presentado este miércoles en el Colegio Oficial de Médicos de Barcelona (COMB), se ha realizado en base al testimonio de más de 300 personas afectadas que han sido atendidas en 35 centros de salud de diferentes comunidades autónomas, y evidencia que también existe una repercusión económica en los enfermos, ya que hasta el 65% ve disminuir sus ingresos --708 euros de media-- por perder el empleo.
La atención médica llega por parte de médicos de familia, reumatólogos, psquiatras, psicólogos y fisioterapeutas, cuya valoración aprecian insuficiente por el retraso diagnóstico.
El 93% sigue tratamientos prescritos por el médico, aunque los enfermos también valoran positivamente terapias complementarias como sesiones de agua, osteopatía y masajes, indica el estudio.
El 51% de los enfermos cree que los gobiernos de sus comunidades autónomas no reconocen la fibromialgia ni están concienciados con los problemas que comporta; el 38% ha pedido un reconocimiento de su minusvalía y solo el 23% ha obtenido algún grado de invalidez permanente, aunque en la mitad de los casos fue necesario recurrir a la vía judicial.
Por ello, consideran prioritaria avanzar en la línea científica, sanitaria y de pensiones, además de en el entorno laboral, educación, sensibilización y promoción de las asociaciones, lo que incluye subvenciones para investigar la enfermedad, crear unidades de atención médica multidisciplinares y facilitar la adaptación necesaria en los puestos laborales, entre otras.
La fundación cifra en 900.000 las personas que sufren esta enfermedad en España, de las un 96% son mujeres, con una edad media de 52 años y cuyos primeros síntomas aparecen con 37 años.
La insatisfacción provocada por la enfermedad alcanza en un 67% a las relaciones sexuales, un 70% al rendimiento en el trabajo --seis de cada diez ven difícil seguir trabajando--, y aunque la mayoría asegura que su familia comprende su estado, también notifican problemas con la realización de las tareas domésticas.