Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Ahora a nuestros hijos hay que decirles: ¡Muévete niño!

Es la opinión de José Manuel Ávila Torres, Director de la Fundación Española de la Nutrición (FEN). Este especialista defiende firmemente la educación para que la obesidad no se convierta el destino manifiesto de esta generación sepultada bajo una montaña de opciones alimentarias.
"Deberían impartirse en la escuela temas obligatorios sobre alimentación, Cuando yo era pequeño solo existía un tipo de leche, ahora los lácteos ocupan un estante del supermercado. No se trata de trasladar a los niños que un alimento sea malo, sino que hay dietas adecuadas e inadecuadas. A estos futuros consumidores hay que formarles para que sepan qué alimentos mayoritariamente se pueden tomar".
La obesidad es la consecuencia de "un consumo de más kilocalorías de las que se gastan". Los niños españoles son más gordos que hace diez años. ¿A qué se debe esto?
"Hace cien años, el consumo diario era unas 4.500 kilocalorías, ahora son 2.500. Pero la forma de vida actual hace que hagamos menos ejercicios físico y debemos ser conscientes que tenemos que adecuar la ingesta al gasto energético. ¡Ahora tenemos que decirle a nuestro hijo, ¡niño muévete!".
Las peores cifras de obesidad infantil se concentran en las comunidades más pobres, Galicia, Canarias, Murcia y Andalucía. ¿Es que los factores socioeconómicos condicionan?
La respuesta es afirmativa. "Entre las variables que inciden en estas diferencias está el nivel de estudio de los padres, la renta per cápita y el modelo de ciudad. Es decir, a medida que aumenta el nivel de estudio disminuyen los porcentajes de obesidad, porque hay una mayor concienciación de los padres de la importancia que tienen la alimentación".
A pesar de que el mercado está lleno de alimentos que contienen grasa saturada, las llamadas 'trans', altamente nocivas, el doctor Ávila Torres como Jesús Román, presidente de la Sociedad Española de Dietéticas y Ciencias de la Alimentación, rechaza la necesidad de establecer una legislación más restrictiva.
"Si nos ponemos a regular el mercado es complicado, lo mejor es darle a las personas las herramientas necesarias para que sepan qué alimentos consumir. Porque se empieza por los ácidos trans, pero también hay que ver la sal, los azúcares".
A pesar de las dietas, el consumo responsable y todos los consejos, hay personas que nacen predispuestas a sufrir sobrepeso. "Existe un componente genético en la obesidad, hay experimentos que lo demuestran, pero la educación alimentaria también hay que trasladarla a estos "niños con un metabolismo distinto".
Ser gordo no es un problema estético,  sino un problema de salud grave, que de persistir en el tiempo traerá "problemas relacionados con la hipertensión, diabetes, enfermedades cardiovasculares y muchas patologías asociadas con el incremento de peso, como enfermedades en los huesos, entre otras."