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Alberto y Charlene de Mónaco, estrellas en una gala marcada por las ausencias

El pasado viernes por la noche tuvo lugar en el Sporting Club de Mónaco una de las fiestas más famosas y esperadas del año en el principado monegasco: el Baile de la Cruz Roja.
En su 64º edición pudimos ver a numerosos rostros conocidos pertenecientes a las altas esferas monegascas y que acudieron ante la llamada de la Familia Real del principado, que viene siendo la anfitriona en cada uno de los bailes que organiza la ONG en el lugar.
Pero a pesar de que suele ser habitual ver reunidos a todos los miembros de esta Casa Real, en la última edición solo pudimos disfrutar de la presencia de Alberto de Mónaco y su mujer Charlene, ya que ni Estefanía ni Carolina de Mónaco aparecieron por la fiesta.
No obstante una vez más, la gala de la Cruz Roja desprendió el glamour habitual al que nos tiene acostumbrados en cada una de sus ediciones y la princesa de Mónaco volvió a ser el foco de atención de todas las miradas.
Este es el segundo año que Charlene acude a la gala benéfica y para la ocasión lució un espectacular diseño de lentejuelas doradas y falda de gasa blanca que dejaba al descubierto su espalda. Además, la esposa del Príncipe Alberto completó su look con unas sandalias y un clutch dorado.
Una vez más y como ya es tradición, los príncipes de Mónaco fueron los encargados de dar comienzo al baile que estuvo amenizado por la banda alemana 'Scorpions' y tras esto, unos impresionantes fuegos artificiales pusieron el broche de oro a la gala que se despide hasta el año que viene.