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Alcanzado un principio de acuerdo para la primera cumbre de la OSCE desde 1999

Los ministros de Asuntos Exteriores alemán, Guido Westerwelle (d), y francés, Bernard Kouchner,  con la presidenta kirguís, Rosa Otunbayeva, en Biskek este viernes. EFEtelecinco.es
Los 56 países miembros de la OSCE alcanzaron hoy un principio de consenso para la celebración de la primera cumbre de Jefes de Estado desde la que tuvo lugar en 1999 en Estambul.
"Se ha alcanzado un consenso para la celebración de la cumbre en Astaná (capital de Kazajistán) antes de finales de año", aseguró Kanat Saudabáyev, ministro de Exteriores kazajo y presidente de la OSCE, citado por la agencia rusa Interfax.
Precisamente, éste es uno de los principales puntos a tratar en la reunión informal de ministros de Exteriores de la OSCE que comenzó hoy y continuará este sábado en las afueras de Astaná.
La celebración de la primera cumbre de la OSCE en más de una década fue desde el principio uno de los principales objetivos que se marcó la presidencia kazaja.
No obstante, las críticas contra la falta de avances democráticos en Kazajistán, cuyo presidente, Nursultán Nazarbáyev, dirige el país centroasiático desde diciembre de 1989, pusieron en duda la posibilidad que se celebre la cumbre en este país.
Algunos países occidentales consideran que Kazajistán ya recibió suficiente premio al convertirse en el primer país asiático, musulmán y ex soviético en presidir la organización y proponen celebrar dicha cumbre en Viena, sede de la OSCE.
Con todo, la mayoría de países considera que ya es hora de que la organización celebre una reunión al más alto nivel para acallar las críticas sobre su anacronismo, lanzadas principalmente por Rusia.
Moscú es partidaria de reorientar la atención de la OSCE hacia los asuntos de seguridad más urgentes, como Afganistán, dejando en un segundo plano la defensa de la democracia, al considerar que esa función se presta a interferencias en asuntos internos de los diferentes países.
En Estambul, la OSCE urgió a Rusia a retirar sus tropas de Georgia y Moldavia, exigencia que aún no ha cumplido, ya que sigue estando presente en las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur, y en la moldava de Cisdniéster.
Kazajistán considera que ha llegado la hora de revaluar las amenazas a las que se enfrenta el mundo, que han cambiado radicalmente desde finales del siglo pasado.