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Alrededor del 5% de los trasplantes de intestino en niños realizados en el mundo se han hecho en España

España sigue siendo el primer país del mundo en el número de donaciones y trasplantes entre la población general y, además, entre la población infantil. Ejemplo de ello puede ser el trasplante de intestino, del cual se han realizado en España 98, de los casi 2.000 que se han hecho en todo el mundo, lo que supone un 5 por ciento del total mundial de actividad trasplantadora en edad pediátrica.
"España es líder en donaciones pero en trasplante intestinal pediátrico existe una escasez de órganos ya que, aunque afortundamente la mortalidad infantil es muy baja, los donantes deben ser niños, por lo que el número de injertos es extraordinariamente bajo", ha argumentado la facultativo especialista de la Unidad de Rehabilitación Intestinal del Hospital La Paz de Madrid, Esther Ramos, único servicio en España que realiza el trasplante multivisceral.
La dificultad para conseguir un donante hace que, tal y como ha informado el jefe de Cirugía de la Unidad de Trasplantes de La Paz, Manuel López Santamaría, la lista de espera, en la que actualmente se encuentran cinco niños "de corta edad", se sitúe en torno a los seis meses, lo que aumenta el riesgo de complicaciones en los menores y, por ende, de mortalidad.
Por este motivo, los expertos, junto al subdirector-gerente del Hospital Materno-Infantil La Paz, Javier Cobas, y la directora de la Asociación NUPA, Alba Santos, han destacado la necesidad de concienciar a las familias sobre la importancia de donar los órganos de sus hijos fallecidos, una decisión que ocurre en un momento "muy complicado" pero que "ayuda a salvar vidas".
TESTIMONIOS DE FAMILIAS
Una de estas vidas salvadas es la del pequeño Adrián, de tres años y que al poco de nacer se le giró el intestino. "Se quedó sin oxígeno y se lo tuvieron que quitar y poner nutrición parenteral que, además, le atacó mucho al hígado. La única solución que nos dieron fue el trasplante y afortunadamente es uno de los niños que mejor está ya que, aunque hay que tener cuidado, puede hacer una vida prácticamente normal", ha explicado su madre, Beatriz Poveda.
Pero no todos los menores son candidatos a este trasplante. Es el caso de Jairo, de siete años, a quien a los 18 meses de vida sufrió un vólvulo intestinal y le tuvieron que quitar casi todo el intestino delgado, teniendo actualmente sólo 50 centímetros de intestino.
"En un principio no es candidato a recibir un traplante porque ha llegado a estar hasta tres meses sin nutrición parenteral, pero ha sufrido complicaciones que han hecho que vuelva a ser conveniente ponérsela, pero el pronóstico que nos han dado los médicos es favorable aunque dentro de unos 10 o 12 años", ha explicado su padre Fernando.
Por todo ello, los padres y los profesionales médicos han agradecido a las personas que desinteresadamente, y en uno de sus momentos "más duros", donan los órganos de sus menores para que otros niños puedan salvar su vida, aunque han insitido en la necesidad de aumentar estas donaciones para que lleguen a más menores.