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Amigos de la Tierra critica que el Gobierno apruebe "a regañadientes y obligado" por la CE la directiva de eficiencia

Amigos de la Tierra ha lamentado que el Gobierno en funciones haya aprobado este viernes "en funciones" la Directiva de Eficiencia Energética con retraso, "a regañadientes y obligado por las amenazas" de la Comisión Europea.
Así, critica que después de dos años de espera, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo (MINETUR) ha aprobado en el Consejo de Ministros, el borrador de Real Decreto que transpone parcialmente la Directiva de Eficiencia Energética de 2012.
La ONG señala que el texto aprobado, conocido como la Tercera Directiva de Eficiencia Energética debía ser transpuesto a nivel nacional de julio de 2014 y denuncia que el Gobierno español lo ha aprobado "nada más y nada menos que con veinte meses de retraso y de manera parcial".
Para el responsable del área de clima y energía de Amigos de la Tierra, Héctor de Prado, a pesar de las reticencias por parte de las grandes empresas europeas del sector de la energía, la "necesidad estratégica" de depender menos de las importaciones de combustibles fósiles, así como de emitir menos CO2, ha permitido situar la directiva por encima de los intereses privados.
Sin embargo, lamenta que el Ministerio ha tratado de esquivar "durante meses y meses" su aprobación, para que no afectara "negativamente" los negocios de las grandes empresas, especialmente los de las eléctricas.
Del mismo modo, añade que Industria "ha hecho caso omiso de las recomendaciones presentadas" por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia que "sugerían una mayor ambición" a la hora de transponer la directiva.
Amigos de la Tierra explica que las medidas recogidas en la Directiva Europea impulsarían la energía comunitaria porque conlleva estrategias de reducción del consumo de gas y electricidad en sectores diversos como el residencial, la industria o el transporte. A su juicio, desde el sector privado muchas medidas no se ven con buenos ojos porque, entre otras cosas, porque obligaría a las grandes empresas a llevar a cabo auditorías energéticas de forma periódica.
"El documento original, a pesar de no ser perfecto, ofrece una interesante batería de disposiciones viables que ya están aprovechando muchos países tras haberlas implementado. El documento que ha aprobado hoy el Consejo de Ministros está plagado de lagunas en comparación al original, y es, en general, poco consistente", denuncia.
Finalmente, señala queda pendiente de publicación en el BOE "con la mayor brevedad posible" este texto de mínimos, a pesar de las contraindicaciones del Consejo de Estado, la CNMC y varias asociaciones de defensa del medio ambiente o de consumidores que instaban al Gobierno a implantar medidas "más ambiciosas" de eficiencia energética.