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Antonio Ortiz será trasladado a una cárcel más pequeña

Antonio Ortiz se encuentra recluido, provisionalmente, en la enfermería ocupa una celda con una pared acristalada especial para presos agitados. Está en régimen de especial seguimiento. Se evita de esta forma que los presos comunes le apliquen la conocida como ‘justicia carcelaria’ y puedan acabar con su vida. Así, no se le permite ir al gimnasio y su única relación es con los funcionarios y con sus dos presos sombra, encargados de vigilarlo para que no se suicide. Se le han quitado los cordones de las zapatillas y se salvaguarda su identidad, pero desde Soto se había solicitado su traslado a una cárcel  más pequeña y en la que un interno de estas características pueda estar controlado en un módulo reducido. Desde su ingreso las quejas de Antonio Ortiz son continuas. No está conforme con su alimentación ya que él toma comidas híper proteicas para mantener su musculatura y, sobre todo, se lamenta de no poder realizar sus ejercicios cotidianos porque en la enfermería solo hay aparatos para rehabilitación. Ahora se estudia su nueva ubicación. Será la prisión de Navalcarnero o la de Aranjuez, lugares en los que su reclusión y su seguridad serían más efectivas.