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Aprender a nadar a edades tempranas, clave para un ocio saludable y divertido

Tener un pronto contacto con el medio acuático o facilitar el enseñar a los más pequeños a nadar son algunas de las claves para que el ocio en parques acuáticos, playas y piscinas sea saludable, según Aqualand Costa Adeje, centro de ocio perteneciente al grupo Aspro.
El complejo indica que, aunque el agua es uno de los medios en los que más se divierten los bebés, no se trata de "un lugar seguro" hasta que no aprendan a nadar. Por ello, la empresa recomienda familiarizar a los niños con las piscinas y el mar "lo antes posible, por su seguridad y también por su entretenimiento".
Entre los consejos aportados por Aqualand destaca el de tener un primer contacto con las piscinas "desde muy temprana edad". En esta línea, recomienda que a partir de los seis meses los padres metan a sus hijos en las piscinas, "haciendo que se sientan seguros y tranquilos con ellos en el agua".
Para evitar que los menores sientan miedo las primeras veces, Aspro recomienda que se deje a los niños "ver cómo hay otros pequeños alrededor jugando en la piscina con sus padres", e incluso "permitirles que introduzcan juguetes con ellos para que vean cómo flotan".
Por otro lado, el padre ha de tratar de coger al niño por las axilas, dejando libres sus piernas y brazos para que puedan moverlas libremente y adoptar poco a poco la posición horizontal necesaria para la natación.
En las primeras fases del aprendizaje, cuando los niños son algo mayores, entre 2 y 4 años, es necesario que se ayuden de elementos que les mantengan a flote, como las tablas de corcho. La edad a la que finalmente se arranquen a nadar depende de cada niño, y es que tiene que ver con su psicomotricidad, valentía y decisión.
Una vez que saben nadar, las piscinas, el mar o los parques acuáticos se convierten en uno de los lugares favoritos de los más pequeños para disfrutar de su tiempo de ocio con la familia y amigos.