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Arranca en Barcelona el juicio por secuestrar y violar a una joven gitana

Los acusados se enfrentan ahora a un delito de lesiones, detención ilegal, delito continuado de agresión sexual y delito contra la integridad moral . Para Pascual Jiménez la fiscalía solicita 30 años de prisión. Su hermano Juan se enfrenta a penas de hasta 15 años, y el resto de acusados hasta a 14 años de internamiento.
Los hechos se remontan a  julio de 2008. En ese momento, Dolores Ortiz, la víctima, mantenía una relación con Juan Esquirol. Éste decidió iniciar otra relación con Jessica Guijarro y obligó a Dolores a comenzar una relación con su hermano Pascual. Al negarse, fue retenida contra su voluntad durante tres semanas en una caseta de una zona boscosa de Centelles (Barcelona), que no reunía ninguna condición higiénica. 
En ese tiempo, durante el que permaneció atada de pies y manos y amarrada a un tubo con una correa de perro, los acusados la golpearon continuamente. Dolores recibía golpes en la cabeza, patadas, puñetazos y cortes con una navaja en sus extremidades. La noche del uno de julio intentó escapar pero no lo consiguió y recibió una brutal paliza.
Además de padecer el secuestro, Dolores tuvo que soportar como Pascual la obligaba a mantener relaciones sexuales, sin posibilidad alguna por su parte de impedirlo ya que estaba atada. El acusado la penetró vaginalmente en repetidas ocasiones durante las semanas de secuestro. Como consecuencia del cautiverio, Dolores sufrió lesiones de distinta consideración por diferentes partes del cuerpo que tardaron hasta 90 días en curar.