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El Arzobispado de Barcelona aparta a un colaborador laico por presuntos abusos en los 70

El Arzobispado de Barcelona ha apartado a un laico de su responsabilidad como director de la Escolanía de la parroquia del barrio de Sagrada Familia por presuntos abusos sexuales en los años 70.
En una atención a los periodistas tras el almuerzo-coloquio de Barcelona Tribuna, organizado por La Vanguardia, AED y la Societat Econòmica Barcelona d'Amics del País (Sebap), el arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, ha remarcado que la Iglesia tiene "tolerancia cero" con estos hechos.
Ha remarcado que ha hablado con el rector de la parroquia para que haga efectiva inmediatamente la medida cautelar de la "responsabilidad de acompañar a los niños" tras conocer la existencia de la denuncia presentada por un antiguo alumno cuando impartía lecciones de música en el Col·legi Cor de Maria de Sabadell.
Ha subrayado que la persona apartada no es un sacerdote por lo que su caso no entra en la jurisdicción de la Iglesia, y será el juez quien tendrá que ver si hay causa, y que se tendrá que "esperar a la resolución judicial y actuar".
Los Mossos d'Esquadra han confirmado que recibieron una denuncia el 26 de mayo de un menor sobre presuntos abusos en los años 70 en un colegio de Sabadell (Barcelona), como ha informado la emisora Rac1.
En el coloquio de la conferencia, que ha tenido un marcado tono económico, ha asegurado que todos los delitos de presuntos abusos sexuales hacen "daño" a la Iglesia, y que siempre se pondrán al lado de la víctima y sus familias.
Ha llamado a la sociedad a reaccionar porque es un problema que no solo afecta a la Iglesia, siendo la familia donde se producen más, y ha abogado por una formación más profunda y humana que aleje de la banalización.
Sobre la prescripción de estos delitos, ha afirmado que "de momento está así la ley", pero ha asegurado que es un tema delicado y que ante todo está la víctima.
RESPONSABILIDAD DE LA ECONOMÍA
Omella ha apelado por un modelo económico en el que la persona se sitúe en el centro: "Hace falta una economía a la altura del ser humano" y dignificar el trabajo, ha sostenido.
Ha recordado los datos de paro y la creación de un empleo "bajo el precio de la inestabilidad y los salarios bajos", y ha apelado en un auditorio formado básicamente por empresarios que pueden aportar mucho a través de un sueldo justo o la colaboración en el beneficio.
También ha abogado por una economía que no se olvide de proteger el planeta y por promover un uso social del dinero donde ésta "sea más justa y equitativa".
INDEPENDENCIA DE CATALUNYA
Preguntado sobre la independencia de Catalunya, el arzobispo ha recordado la reflexión de la Iglesia catalana en 'Les arrels cristianes de Catalunya' en la que dice que camina con el pueblo: "Es muy sensata, y lo demás ya lo harán los políticos".
"Yo soy pastor, yo vengo con las siglas del Evangelio", ha afirmado, ha asegurado que tras seis meses en el cargo quiere al pueblo catalán, y ha remarcado la cordialidad con la que ha sido acogido en Barcelona.
El arzobispo ha llamado a trabajar en la misma dirección y respetar todas las opciones en la iglesia, la sociedad y la vida política: "No buscar el propio interés, sino el interés del conjunto de la sociedad. Cuando buscamos el interés de la propia institución, el propio partido, la propia persona, estamos perdidos".