Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Asunción podría reclamar a Honduras por el inesperado regreso de un ex represor

El Gobierno paraguayo no descarta reclamar al de Honduras por no haber sido notificado el regreso, hoy, a Asunción del ex ministro de Interior, Sabino Montanaro, tras permanecer dos décadas en ese país como asilado, afirmó una fuente oficial.
"Tenemos que ver también por qué el país que le dio asilo no comunicó a nuestro Gobierno que él (Montanaro) habías renunciado a ese asilo. Es un tema que vamos a tener que ver con el canciller" (Héctor Lacognata), declaró a periodistas el ministro de Interior, Rafael Filizzola.
La llegada de Montanaro movilizó espontáneamente a decenas de ex presos políticos y familiares de víctimas de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-89) ante el sanatorio en el que primeramente fue ingresado, donde se produjeron forcejeos e incidentes menores con la Policía.
El considerado represor de Stroessner durante 23 años, entre 1966 y 1989, donde afronta varios procesos por delitos de lesa humanidad, muchos de ellos dentro de la Operación Cóndor, un esquema instaurado por los regímenes militares del Cono Sur americano en la década de los años 70 para perseguir a la oposición.
Montanaro, de 86 años y con varias complicaciones debido al deterioro progresivo de su estado de salud, fue sometido a una revisión médica, tras lo cual fue trasladado al Policlínico policial Rigoberto Caballero por orden del juez Arnaldo Fleitas.
La aglomeración de personas continuó en frente al policlínico policial, donde los familiares de víctimas, que exigen que Montanaro sea encarcelado, permanecen en estado de vigilia.
El ex ministro "estaba asilado, así que lo menos que podía hacer el Gobierno del país que le dio asilo era avisarnos que él había renunciado" a ese beneficio, resalto Filizzola.