Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Barcelona se plantea legalizar los prostíbulos

En la calle estará prohibído. Barcelona se está planteando legalizar los burdeles del céntrico barrio del Raval para acabar con la prostitución en lugares públicos. Las prostitutas han denunciado ser víctimas de una "caza de brujas", han exigido su regulación y han reclamado participar en el desarrollo del Plan de Usos de Ciutat Vella.
La concejala de distrito Itziar Gonzalez ha explicado que desde que se aprobó la modificación de las ordenanzas municipales se permite que cada distrito, en su Plan de Usos, adapte la normativa que regula este tipo de locales a sus circunstancias.
En Ciutat Vella, se trabaja para "conseguir reconducir la prostitución al espacio privado como en el resto de los distritos".
La ordenanza de Barcelona es muy difícil de cumplir en Ciutat Vella, principalmente en lo que se refiere a las distancias mínimas que deben tener los prostíbulos con respecto a otro tipo instalaciones. Esta circunstancia obligó en su día a cerrar los locales y pisos donde se ejercía la prostitución y que se encontraban a menos de 200 metros de escuelas.
"Respeto y diálogo"
Arropadas por asociaciones de vecinos y entidades de apoyo a la mujer, un grupo de prostitutas, en representación del colectivo, han exigido "respeto y diálogo".
Además han denunciado la "cruzada" de la que están siendo víctimas, han insistido en que no son delincuentes, sino personas, y han exigido poder ejercer su profesión de forma regulada y digna.
Por este motivo, han valorado positivamente el anuncio de que se podría permitir en el Raval la reapertura de prostíbulos legales, a través de la modificación del Plan de Usos de Ciutat Vella.
"Necesitamos un espacio digno", ha clamado María -una prostituta-, que se ha mostrado convencida de que si se logra la reapertura de estos locales o incluso que haya bares con conexión directa a pisos para el ejercicio de la prostitución, la mayoría de meretrices abandonarían la calle.
No obstante, ha admitido que habría una minoría que seguiría en la calle porque "hay chicas que no quieren estar encerradas".