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Barcos de la Marina de Brasil no encuentran restos del Airbus en el Atlántico

Fotografía cedida por el Ministerio de Defensa de Brasil en la que se observa el interior del avión militar utilizado en las operaciones de búsqueda del avión de Air France desaparecido en el océano Atlántico. EFEtelecinco.es
La Marina brasileña no encontró hoy restos del Airbus A330-200 de Air France accidentado en el océano Atlántico con 228 ocupantes, en los primeros barridos que hicieron sus barcos en la zona donde, según las autoridades, se produjo el siniestro.
El navío patrulla Grajaú alcanzó esta mañana las coordenadas donde la Fuerza Aérea divisó pedazos del avión y por la tarde llegó la corbeta Caboclo, pero hasta entrada la noche no había sido recogido nada que ayude a los investigadores a esclarecer lo que ocurrió hace tres días con el vuelo AF447 que iba de Río de Janeiro a París.
"Hasta ahora el navío no ha reportado ningún hallazgo, pero hay que tener en cuenta que la región que tiene que barrer es muy extensa y las condiciones normales del mar dificultan la observación", dijo el contraalmirante Savio Nogueira, director de comunicación social de la Marina.
La zona donde fueron divisados los restos está cercana a las islas de Sao Pedro y Sao Paulo, unas formaciones rocosas deshabitadas situadas a unos 704 kilómetros del archipiélago de Fernando de Noronha y a 1.296 kilómetros de la ciudad de Recife.
"No hay duda ninguna de que es el lugar de la caída", dijo hoy en una rueda de prensa en Brasilia el ministro de Defensa, Nelson Jobim, quien recordó que la Fuerza Aérea también ha visto en la zona enormes manchas de aceite.
El ministro reiteró que fueron encontrados "objetos que serán recogidos por los navíos" de la Marina, pero hasta ahora no hay señales de los ocupantes del aparato.
"Todavía no fueron encontrados cuerpos, nada de supervivientes", anotó el ministro, quien no escondió su pesimismo sobre la recuperación de los cadáveres ya que en esa zona el mar tiene una profundidad de unos 4.000 metros.
Tampoco se han recibido las señales que debería emitir la caja negra que, ante la falta de pistas sobre las causas del accidente, es lo único que puede sacar del misterio de lo ocurrido con el vuelo AF447, según distintos especialistas.
Poco antes de la llegada de los barcos de la Marina a la inmensa área donde fueron avistados los primeros restos de la aeronave, la Fuerza Aérea anunció el hallazgo de más partes del avión, entre ellos una pieza de unos siete metros que sería parte del fuselaje.
Esa pieza fue vista a unos 90 kilómetros del lugar donde fueron avistados ayer un asiento, una boya y otros materiales.
"Es una pieza significativa que, considerándose un avión, puede ser una lateral o una parte de un ala o cualquier parte del fuselaje del aparato", manifestó el vicedirector de Comunicación Social de la Fuerza Aérea, coronel Jorge Amaral, en una rueda de prensa.
La incesante búsqueda continúa a cargo de aviones de la Fuerza Aérea que parten del aeropuerto de Fernando de Noronha, recorren la zona donde se concentran las operaciones y vuelven para abastecerse de combustible, un movimiento que ha roto la calma que impera en ese paraíso turístico brasileño.
Periodistas de distintos medios nacionales y extranjeros han llegado esta semana a Fernando de Noronha punto al que, según las autoridades, serán llevados inicialmente los restos que se recuperen del mar para luego trasladarlos a Recife, donde comenzarán las investigaciones, dijo Jobim.
Las operaciones de búsqueda en el aérea están a cargo de once aeronaves, la mayoría de ellas brasileñas, con las cuales colaboran un Falcon 50 de Francia y un avión de patrulla marítima P-3C Orion de Estados Unidos.
Además de los barcos Grajaú y Caboclo, que ya están en la zona del desastre, se dirigen al lugar las fragata Constitución y Bosísio y el buque tanque Gastón Motta, según la Marina.
Mientras tanto en Río de Janeiro, los familiares y amigos de los pasajeros que esperan ansiosos alguna información concreta sobre el accidente dijeron que pedirán a la aerolínea y a las autoridades brasileñas que les faciliten el viaje a Recife para estar más cerca de las investigaciones.
El primer homenaje público a las víctimas de la tragedia en Brasil se celebrará mañana en Río, donde fue convocada una misa a la que asistirán parientes, amigos y las autoridades locales.