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Bretón continúa con el protocolo antisuicidio en la prisión de Alcolea

José Bretón, el padre de Ruth y José, ingresó en el Centro Penitenciario de Alcolea (Córdoba) el 21 de octubre de 2011, donde permanece procesado hasta la fecha por la presunta comisión de los delitos de detención ilegal y simulación de delito, y con la activación del protocolo de prevención de suicidios.
Así lo han confirmado a Europa Press fuentes de Instituciones Penitenciarias, que detallan que el padre de los niños "nunca" ha dejado de tener dicho régimen, aunque en algunas fechas se "flexibilizó" la seguridad, pero al tiempo se incrementaron teniendo en cuenta algunos incidentes, como el hecho de que se intentara autolesionar con una cuchilla en el antebrazo.
En concreto, Bretón cuenta con el acompañamiento continuo de un preso, que vigila y se turna con otros; además de las medidas de autoprotección y protección del resto de reclusos, para evitar incidentes. Igualmente, tiene acceso a la prensa escrita.
Cabe recordar que la personalidad de Bretón está marcada por "rasgos excesivos de manipulación", según algunas de las conclusiones de los informes psicológicos y psiquiátricos, pedidos por el juez del caso, José Luis Rodríguez Lainz, y que constan en el sumario.
Los informes psiquiátricos tienen tres conclusiones, entre ellas destaca que el padre de Ruth y José "no tiene ningún tipo de trastorno mental", sino que "es una mente plenamente clara"; además "los acusados rasgos de personalidad no repercuten en la capacidad de entendimiento y voluntad en relación a los hechos por los que está imputado", y "no existen causas que justifiquen acepción temporal del nivel de conciencia o de la memoria en relación con los hechos investigados".
En cuanto al informe psicológico, Bretón obtiene un coeficiente intelectual (CI) del "121 por ciento de inteligencia superior", de manera que su inteligencia es "bastante más elevada de la media normal", que se sitúa entre el 80 y 90 por ciento de CI, tal y como ha explicado su defensa, José María Sánchez de Puerta, quien agrega que se trata de "una personalidad con una inteligencia bastante acentuada, que sin llegar a ser una persona muy inteligente, es muy superior a la media".
Asimismo, aclara que dicho informe "reconoce y es tajante que no tiene ningún trastorno de personalidad", por tanto "se eliminan rasgos patológicos, como la esquizofrenia o la bipolaridad", aunque, agrega, "la personalidad está marcada por rasgos excesivos de manipulación", algo que Sánchez de Puerta atribuye a "que todas las mentes de inteligencia superior tienden a manipular".