Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Bruselas propone a la UE ratificar el Convenio de Estambul sobre violencia de género

La Comisión Europea ha propuesto este viernes 4 de marzo a la Unión Europea ratificar el Convenio de Estambul, un tratado internacional del Consejo de Europa para la lucha contra la violencia doméstica y de género.
El Convenio de Estambul requiere a todas las partes que se adhieren mejorar en la protección a las víctimas, así como garantizar el procesamiento de los agresores, a la vez que incluye todas las formas de violencia: tanto la psicológica como la física, el acoso, la mutilación genital femenina, los matrimonios forzados y el aborto y las esterilizaciones forzadas.
La propuesta será debatida por el Consejo de la UE y por el Parlamento Europeo, que deben dar su aprobación. No obstante, 12 Estados miembros, entre los que se encuentra España, ya han ratificado el Convenio, mientras que otros 13 lo han firmado pero aún no lo han ratificado. El Ejecutivo comunitario, en cualquier caso, espera firmas y ratificaciones en los próximos meses.
La comisaria de Justicia, Consumo e Igualdad de Género, Vera Jourová, ha señalado que de esta forma se envía un "mensaje claro": "Las víctimas de violencia de género deben estar mejor protegidas en Europa", ha defendido.
En este sentido, ha recordado que una de cada tres mujeres en la UE ha sufrido violencia física, sexual o ambas y que la mitad han sido acosadas sexualmente tras cumplir los 15 años.
"Estas figuras son inaceptables y van en contra de nuestros valores", ha manifestado, antes de pedir a los Estados miembro que no han ratificado aún el Convenio que lo hagan "rápidamente".
A juicio de la Comisión Europea, con la adhesión al Convenio de Estambul, la UE se beneficiará de una mejor recogida de datos a nivel comunitario y de una rendición de cuentas a nivel internacional: la UE tendrá que informar a través del cuerpo de evaluación del Convenio sobre la adecuación y la afectividad de los aspectos de los que es responsable y reforzará su papel en la lucha global contra la violencia de género.