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Bruselas promete extraer consecuencias de problemas detectados en vasija del reactor de una planta nuclear belga

La Comisión Europea ha prometido este viernes que extraerá las consecuencias de los problemas de fisuras detectados en una vasija del tercer reactor nuclear en la planta de Doel próxima a Amberes, en el norte de Bélgica, tras admitir que este tipo de fallos de fabricación no han sido cubiertos por las pruebas de resistencia a las centrales acordadas por los Veintisiete tras el accidente nuclear de Fukushima.
"Si hay lecciones a sacar del ejercicio en curso ya sean sobre los materiales, la prevención, el control o el reparto de competencias, entonces la Comisión extraerá las lecciones", ha explicado el portavoz del Ejecutivo comunitario, Olivier Bailly, en rueda de prensa.
El portavoz ha reconocido que "las pruebas de resistencia no cubrían estos aspectos" como los defectos de fabricación detectados en la vasija del reactor belga pero ha insistido en que el sistema de control nuclear en Europa "funciona bien" como prueba el hecho de que tras conocerse los problemas en el reactor belga los distintos países han sido "capaces de identificar todas las otras vasijas del mismo modelo que existían en Europa".
"Bélgica ha asumido su responsabilidad y ha contactado a la vez a la Comisión y a los otros Estados miembros" para informarles este jueves en una reunión de expertos nucleares de varios países, incluido España, sobre los problemas identificados en Doel III, ha recalcado el portavoz.
El director general de la Agencia Federal Nuclear de Bélgica (AFCN), Willy De Roovere, que este jueves informó a expertos nucleares de varios países, incluido España, sobre los problemas detectados en Doel III, puso en duda la continuidad del reactor por las fisuras detectadas --8.000 de dos centímetros-- en la vasija del reactor a partir del 31 de septiembre, fecha hasta la que permanecerá cerrado el reactor para concluir los análisis técnicos. Los resultados definitivos no se conocerán hasta entonces.
De Roovere reconoció que será "muy difícil" probar la seguridad total del reactor tras recordar que nunca antes se ha cambiado una vasija de un reactor nuclear aunque rechazó pronunciarse sobre el posible impacto de los problemas detectados en la vasija del reactor belga para otros reactores nucleares en otros países, aunque dejó claro que en Bélgica revisarán la seguridad de todos los reactores.
La agencia nuclear belga considera en todo caso que la reparación de la vasija es "prácticamente imposible" y no sería la opción adecuada por los riesgos de radiación y por el riesgo de provocar más fisuras en las paredes de la vasija.
Las investigaciones iniciales apuntan a la marca holandesa Rotterdam Droogdok Maatschappij, fabricante de la vasija afectada y que en la actualidad ya no existe.
El mismo fabricante es el responsable de una veintena de reactores repartidos en todo el mundo, entre ellos una decena en Estados Unidos, nueve en Europa --dos en España, dos en Países Bajos, dos en Alemania, uno en Suecia, dos en Suiza-- y otro en Argentina, según el diario galo 'Le Monde'.
Según han confirmado fuentes del Consejo de Seguridad Nacional (CSN) a Europa Press, en España hay dos centrales que compraron los materiales para fabricar sus vasija en el misma empresa: la de Santa María de Garoña (Burgos) y Cofrentes (Valencia).
El Ejecutivo comunitario considera que la legislación europea y nacional que cubre aspectos como la calidad de los materiales de las centrales nucleares y las normas sobre la protección de los empleados de las mismas "deben ser revisadas y controladas por las autoridades y los reguladores nacionales".
Bruselas insiste en que los problemas detectados en el tercer reactor de Doel constituye "un incidente muy específico" y hay que "diferenciarlo" de las pruebas de resistencia a las centrales nucleares aprobadas por los Estados miembros para comprobar si las centrales en Europa soportarían por ejemplo un terremoto o un accidente terrorista y cuyos resultados se conocerán "en octubre", ha explicado el portavoz.