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Bruselas revisa la estrategia forestal para combinar la protección de los bosques con su potencial de riqueza y empleo

La Comisión Europea ha presentado este viernes una revisión de la estrategia forestal europea para adaptarla a los cambios en la industria y el medio ambiente de los últimos años, con el objetivo de combinar la protección de la biodiversidad y los ecosistemas con el potencial de desarrollo económico y creación de empleo que Bruselas ve en las industrias vinculadas a la explotación de los bosques.
Como novedades, el Ejecutivo comunitario apuesta por crear un sistema de información forestal que permita recopilar información armonizada de toda la Unión Europea y pide ir más allá de la situación estrictamente forestal para abordar la cadena de valor y examinar cómo se utilizan los recursos forestales para crear bienes y servicios.
Las áreas forestales no solo son importantes para el desarrollo rural, sino también para el medio ambiente y la biodiversidad, las industrias que explotan los recursos forestales, la bioenergía y la lucha contra el cambio climático", advierte la estrategia.
"Los bosques son tanto ecosistemas clave como una fuente de crecimiento y empleo para las zonas rurales, siempre que sean gestionados correctamente", ha declarado el comisario de Agricultura, Dacian Ciolos, con motivo de la presentación del nuevo plan comunitario. Ciolos ha recalcado que la gestión "sostenible" de los bosques para asegurar su protección es uno de los "pilares esenciales" del desarrollo rural de la UE.
El Ejecutivo comunitario ve con preocupación el incremento de la presión que se ejerce sobre los bosques europeos, que en un 60 % están en manos privadas, y el daño que sufren por los efectos del cambio climático, pese a que la superficie forestal en Europa crece al ritmo anual del 0,4 % desde 1990.
Por ello, la nueva estrategia insiste en la necesidad de aplicar un enfoque global que tenga en cuenta el impacto en los bosques de otras políticas no directamente vinculadas al sector, al tiempo que aboga por que las estrategias nacionales "integren plenamente" las iniciativas europeas. Este planteamiento actualiza la estrategia anterior de 1998, que se apoyaba en una "cooperación" entre los países y la UE, atendiendo a la subsidiaridad de los Estados miembros.
HOJA DE RUTA PARA LA INDUSTRIA
Bruselas también ha pensado en las industrias transformadoras de la madera y otras vinculadas de manera indirecta y ha presentado en paralelo un 'plan director' con el que espera ayudar al sector a "cumplir su potencial para contribuir de manera sustancial al objetivo de crecimiento inteligente, sostenible e integrado en 2020".
Esta 'hoja de ruta' señala como "retos" para las industrias forestales "la competencia global, los suministros de materias primas, la energía renovable del medio ambiente y los objetivos de la política climática", así como las "necesidades educativas, la logística y el envejecimiento de los trabajadores".
Según datos de Bruselas, los sectores vinculados a los bosques en la UE generan un volumen de negocio de cerca de 500.000 millones de euros cada año y dan empleo a 3,5 millones de empleos.