Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Bruselas propone ahora renovar la autorización del glifosato hasta 2025

La Comisión Europea ha presentado a los países de la UE una nueva propuesta para renovar la autorización del glifosato, compuesto químico utilizado en muchos pesticidas, durante los próximos nueve años, hasta el 30 de junio de 2025, en contraste con la recomendación anterior, que abogaba por una extensión de 15 años, hasta 2031, según han informado fuentes comunitarias.
Los expertos de los países de la UE abordarán esta cuestión en el próximo encuentro de la Comité Permanente de Plantas, Animales, Alimentos y Piensos (PAFF por sus siglas en inglés), que tendrá lugar los próximos días 18 y 19 de mayo, en el que se espera que tomen una decisión al respecto.
El permiso actual caduca el próximo 30 de junio, por lo que la UE debe decidir si extiende la autorización o prohíbe el uso del glifosato.
Por este motivo, el Ejecutivo comunitario ha puesto sobre la mesa un nuevo borrador, que prevé la renovación de la autorización por un periodo de nueve años, aunque esta decisión estaría sujeta a las conclusiones que alcancen estudios científicos adicionales en el futuro.
La nueva propuesta tiene en cuenta los comentarios aportados por los diferentes Estados miembros, así como la postura del Parlamento Europeo, que a mediados de abril votó a favor de limitar esta renovación a siete años y defendió permitirlo solo para uso profesional.
Por otro lado, la Comisión defiende que la atención debe estar centrada en los coformulantes, por lo que el borrador mantiene la propuesta de prohibir el polioxetil amina o 'POEA' en los pesticidas que contengan glifosato.
La renovación de la autorización de este compuesto químico ha levantado una importante polémica y la oposición de la mayor parte de las organizaciones ecologistas, una vez que la Organización Mundial de la Salud (OMS), a través de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) puede ser cancerígeno para los seres humanos.
Por contra, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), descartó que la exposición a este compuesto pueda causar cáncer en humanos, aunque propuso fijar unos niveles máximos para controlar su ingesta a través de alimentos.