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CERMI exige al Consorcio de Madrid una regulación sobre el uso de la plataforma central de los buses para discapacitados

El Comité de Entidades Representantes de Personas con Discapacidad de la Comunidad de Madrid (CERMI Comunidad de Madrid) ha exigido al Consorcio Regional de Transportes de Madrid que regule "cuanto antes y sin más dilaciones" el uso de la plataforma central de los autobuses urbanos e interurbanos en la región.
Así lo expone en un comunicado tras conocer el incidente de José Manuel Montilla 'El Langui' la pasada semana, al serle negado el acceso a un autobús interurbano y bloquear por ello la salida al vehículo.
CERMI Madrid detalla que recibió una primera denuncia de una mujer con discapacidad a la que la misma empresa le impedía el acceso al autobús con su 'Scooter', llegando a colocar su foto en la marquesina del autobús para advertir a los conductores de su obligación de impedirlo, lo que ha provocado que no pueda acudir diariamente a su puesto de trabajo.
Ambas personas son usuarias de sillas de ruedas con motor eléctrico tipo scooter, y su uso en el transporte público no está regulado actualmente en nuestra Comunidad.
El problema radica en que el nivel de accesibilidad que ofrece el servicio de autobús y su regulación en la Comunidad de Madrid varía según la empresa gestora del transporte público con la cual se trate y según la tipología de vehículos utilizada por cada compañía, desde los autobuses de piso bajo con rampa, hasta autobuses con rampa y plataforma central simple o ampliada.
Expone que la EMT de Madrid es, a día de hoy, el único transporte público que garantiza la accesibilidad universal de su flota, lo que permite a todas las personas (independientemente de sus circunstancias físicas, psíquicas o sensoriales) utilizar autónomamente los autobuses municipales madrileños.
"La EMT tiene actualizada su normativa y protocolos de actuación y permite el acceso de una silla de ruedas eléctrica, tipo Scooter al autobús, siempre que ésta sea imprescindible para la movilidad del viajero o viajera, que no exceda un peso de 300 kilogramos ni las dimensiones del espacio reservado para personas con discapacidad en la plataforma central del autobús".
Por ello, entiende que el Consorcio no ha suministrado ninguna pauta común de regulación a todas las compañías de transporte que actúan en el territorio de la Comunidad de Madrid.
FAMMA PIDE AL CONSORCIO QUE RECUPERE SUS "BUENAS FORMAS"
Mientras, FAMMA-Cocemfe Madrid pide al Consorcio Regional de Transportes que recupere sus "buenas formas" para solventar la problemática existente en la actualidad en el uso compartido de espacios reservados para Personas con Movilidad Reducida (PMR) en los autobuses de la región.
"El Consorcio es el principal responsable de que se generen situaciones de exclusión de personas con discapacidad física y conflictos a diario en los autobuses de la región por la falta de regulación y directrices en lo relativo al uso compartido de estos espacios reservados para usuarios de silla de ruedas y de carritos de bebé", expone FAMMA en un comunicado.
Por ello, pide al Consorcio que, como órgano máximo del transporte en la región, asuma su papel de organismo gestor en esta materia y muestre una "actitud dialogante y conciliadora" para solventar el problema que el propio organismo ha creado.