Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El CSN informa favorablemente varias actuaciones para la renovación, cuyo informe prevé a partir de julio

El Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha apreciado favorablemente varias actuaciones en el marco del proceso de evaluación de la renovación de la licencia de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), solicitada por el titular hasta 2031, aunque el informe final sobre la cuestión se prevé para el segundo semestre del año.
Según ha informado el CSN tras la celebración del pleno del Consejo celebrado, el pleno ha apreciado favorablemente varias modificaciones que recogía la Instrucción Técnica Complementaria (ITC) emitida por el organismo regulador en su sesión de 30 de julio 2014.
Así, precisa que "por mayoría de votos del pleno", que cuenta cinco miembros, ha acordado informar favorablemente de la revisión de las Especificaciones Técnicas de Funcionamiento Mejoradas; la modificación de diseño sobre la independencia y separación física de circuitos y sistemas eléctricos de la división eléctrica B; las mejoras del aislamiento de la contención primaria y la modificación de diseño sobre la protección de equipos relacionados con la seguridad frente a la caída de la cubierta del edificio de turbina tras un incendio.
Además, en la sesión se ha aprobado favorablemente y "por unanimidad" la modificación de los requisitos de operación del edificio de almacenamiento de material usado en el que se realizan actividades
de reacondicionamiento de residuos radiactivos de media y baja actividad.
Estas actuaciones estaban previstas en la guía de evaluación por el cuerpo técnico para evaluar y emitir el informe solicitado por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, de cara a que el Gobierno emita o no una autorización para que la planta de Burgos vuelva a producir electricidad.
El titular de Garoña, Nuclenor, pidió al Ministerio autorización para volver a operar hasta marzo de 2031, es decir, hasta que el reactor llegue a los 60 años de operación. Esta circunstancia es inédita en España, de modo que supondría rebasar los 40 años de actividad en un reactor, como ha ocurrido hasta ahora con las centrales nucleares de José Cabrera (Zorita) y Garoña, que se encuentra en situación de cese de explotación desde 2013.
El regulador atómico ha informado de que está previsto que la remisión de ese informe al Ministerio "se produzca durante el segundo semestre del presente año".