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Cadenal Peter Erdö: "Los divorciados casados por lo civil pertenecen a la Iglesia"

"Los divorciados casados por lo civil pertenecen a la Iglesia. Tienen la necesidad y el derecho de ser acompañados por sus pastores", ha afirmado el relator general del Sínodo de la Familia, el cardenal Peter Erdö, durante su intervención donde ha presentando un informe inicial basado en las respuestas remitidas por todas las diócesis del mundo.
Además, el purpurado ha añadido que "los divorciados vueltos a casar ya están llamados a participar en la liturgia de la Iglesia, la oración y a cumplir obras de caridad".
Según ha dicho Erdö, las respuestas al cuestionario reflejan un hecho global, como la caída en picado de los matrimonios y la tendencia cada más extendida de la convivencia en las parejas sin estar casados ni por lo civil, ni por lo religioso.
Por ello, ha llamado la atención a los 253 participantes, entre los que hay 191 obispos de los cinco continentes, 13 parejas de esposos y otros 62 laicos, de que el Sínodo no servirá para discutir la doctrina, sino "cuestiones prácticas" de naturaleza "exquisitamente pastoral".
"Entre los fieles, la doctrina es muchas veces poco conocida o practicada pero esto no significa que será puesta en discusión", ha manifestado.
Para el relator general del Sínodo, "la fuga de las instituciones se presenta como un signo de la individualización, y como síntoma de una crisis de la sociedad llena de formalismos, obligaciones burocracia".
ÓPTICA MISERICORDIOSA
El también presidente de los obispos europeos se ha dirigido a los que viven "matrimonios difíciles" para afirmar que la Iglesia "es una casa paterna" y que hacia ellos es necesaria una "renovada y adecuada acción de pastoral familiar", desde una "óptica misericordiosa que no cancele verdad y justicia". Por ello, ha subrayado que "en el caso de un matrimonio sacramental consumado, después un divorcio, si el primer cónyuge está vivo no es posible un segundo matrimonio reconocido por la Iglesia".
El cardenal húngaro ha reivindicado "líneas directivas claras" para que los pastores de la comunidad local puedan ayudar a las parejas en dificultad a que eviten improvisaciones en la pastoral. Por otro lado, ha puesto de manifiesto que "hay que distinguir entre quien ha roto de modo culpable un matrimonio y quien ha sido abandonado".
"La Iglesia debe cuidarlos de modo particular. Los divorciados casados civilmente pertenecen a la Iglesia y tienen el derecho a ser acompañados por sus pastores", ha insistido.
Además, ha recalcado "la sacramentalidad del matrimonio y su indisolubilidad" y ha afirmado que "no está en cuestión la doctrina de la indisolubilidad, reconocida incluso por quienes han tenido un matrimonio fracasado y buscan un nuevo inicio".
Por otro lado, ha subrayado que "formas ideológicas como la teoría del género o la equiparación de las uniones entre homosexuales al matrimonio entre un hombre y una mujer no encuentran consenso en la gran mayoría de los católicos, mientras que el matrimonio y la familia siguen siendo ampliamente vistos como un "patrimonio" de la humanidad que ha de protegerse, promoverse y defenderse".