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Carlos Osoro aspira a ser "obispo de todos", de izquierdas y derechas, y no saldrá a manifestarse bajo una consigna

El vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española y nuevo arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, que tomará posesión de su cargo este sábado, afirma en el libro 'Carlos Osoro. El peregrino' (La Esfera de los Libros), del periodista Jesús Bastante Liébana, que un obispo no debe salir a protestar a la calle bajo ninguna consigna porque el obispo lo es "de todos", de los de izquierdas, derechas y centro.
"Creo que un obispo no debe salir a protestar a la calle porque si yo participo en una manifestación con una consigna determinada, van a ver que me uno a un grupo. Y yo tengo que ser de todos", explica, al tiempo que precisa que solo se sumaría a concentraciones en las que el clamor fuera unánime.
Osoro explica que él vota "siempre" y lo hace fijándose en el partido que más defiende la vida y la solidaridad. No obstante, precisa que está "disponible" para dialogar con "todas las fuerzas políticas" pues, a su juicio, "un obispo tiene que serlo de todos, creyentes y no creyentes, de izquierdas, de derechas y de centro".
En el libro, fruto de conversaciones entre el periodista y el prelado durante un año, muestra, según explica Bastante a un 'rara avis' entre los obispos de su generación pues Osoro tuvo pareja, se formó en colegios laicos, estudió Magisterio y se ordenó sacerdote tarde, con 28 años, pero, para el periodista, precisamente es esta vida la que le "imprime carácter" y le permite ver "que el mundo es más grande que los muros de la Iglesia católica".
Bastante también ha destacado su parecido con el Papa Francisco, no solo "físico" --algo que se puede apreciar en la portada de la obra-- sino también en relación a sus prioridades pues Osoro quiere una Iglesia española que sea "hospital de campaña" y no "aduana". Asimismo, se parece en algunas decisiones que ha tomado como vivir en el barrio de Chamberí en un piso de unas religiosas o circular en un Peugeot 308 plateado.
"EL HOMBRE" DEL PAPA FRANCISCO EN ESPAÑA
El periodista también hace un paralelismo con el cardenal Tarancón al precisar que, al igual que el Papa Pablo VI, ahora beato, nombró a Tarancón arzobispo de Madrid en 1971 porque quería un obispo que llevara a la Iglesia a avalar el sistema democrático, ahora, Osoro es "el hombre del Papa Francisco" para la Iglesia española.
Sobre los indignados del 15M, Osoro cree que toda esa "indignación" es "un signo evidente de que hay una disconformidad" pero advierte de que otra cosa es "que se usen los medios legítimos para buscar algo nuevo respetando los derechos más elementales" sin "descartar a nadie". En todo caso, admite que uno se siente "interpelado".
Según el autor del libro, el nuevo arzobispo de Madrid está de acuerdo con que haya movimientos de personas que quieren cambiar las cosas pero "piensa que la indignación no es el modelo a seguir" y que debe haber "una propuesta detrás".
Osoro también aborda el debate sobre la independencia de Cataluña, para subrayar que "es un tema delicado en el que los obispos no deben dar recetas excluyentes". Concretamente, opina que hay una historia común conformada por diversos pueblos que se unieron y construyeron lo que hoy se entiende como España pero matiza que hay regiones con unas "características especiales que deben ser respetadas".
A FAVOR DE LA MONARQUÍA
También prefiere que España se quede como está cuando el periodista le da a elegir entre monarquía o república y defiende que los Reyes "Felipe y Letizia representan una España moderna, joven y preparada". Para el nuevo arzobispo de Madrid es "bueno" contar con una institución que esté "por encima de los partidos, arbitre en momentos difíciles y tienda puentes en momentos de ruptura".
Por otro lado, se refiere a la corrupción y afirma que lo afronta "con mucho sufrimiento" porque él ha conocido a personas que han sido acusadas e incluso condenadas, pero no duda al decir que si una persona se aprovecha "hay que llevarlo a los tribunales". En todo caso, sugiere no vivir en "sospecha permanente".
Otros asuntos que toca en la entrevista son el celibato el sacerdocio femenino, la pederastia y el aborto. Con respecto al primero, da la razón al Papa al decir que el celibato "no es dogma de fe" pero puntualiza que "ser célibe no supone convertirse en un solterón triste". Acerca del sacerdocio femenino, apuesta por contar con mujeres para puestos de mayor responsabilidad aunque precisa que el sacerdocio "se reservó a los varones".
En cuanto a la pederastia remarca que es "simplemente inaceptable, se produzca donde se produzca", que los culpables tienen que ser "condenados" y que, en el caso de los sacerdotes que han abusado de otra persona debe ser anulado su ministerio. Y, sobre el aborto, recuerda que es "un crimen, uno de los más absurdos y graves que existen".
SIENTE "VERGÜENZA" POR LO QUE OCURRE EN EL ESTRECHO
Sobre otros temas de actualidad como la inmigración, señala que le "duele" que a veces se pongan "fronteras" a los inmigrantes que "arriesgan su vida" y "no por gusto". Para Osoro, las imágenes de Lampedusa y del Estrecho son "una vergüenza".
También siente "dolor" por la crisis "no solo económica sino también de concepción de la persona", una crisis de la que, según precisa, "parece que se está saliendo" pero que "siempre deja personas que sufren, que en general son los más pobres". A su juicio, el dinero debe "servir y no gobernar" y considera que "el sistema económico es injusto en su raíz".
En este sentido, Bastante ha precisado que Osoro tiene claro que la sociedad actual tiene "una serie de heridas" --personas sin hogar, que sufren la crisis, niños que pasan hambre-- y que la Iglesia debe estar "al lado de los que sufren".