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Cerca de 30 organizaciones piden al Gobierno que frene los agrococombustibles para garantizar la soberanía alimentaria

Un total de 27 organizaciones han reclamado al Gobierno que ponfan freno al cultivo de agrocombustibles con el objetivo de garantizar la soberanía alimentaria y evitar los impactos negativos sobre los pequeños agricultores.
En este sentido, Plataforma Rural, compuesta por 27 organizaciones como Amigos de la Tierra, ha remitido una carta a los ministros de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, y al ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, con motivo de la posición que defenderá España en el seno del Consejo Europeo respecto a la revisión de las directivas europeas sobre agrocombustibles.
Concretamente, reclaman al Gobierno que defienda la inclusión de factores para medir los impactos climáticos de los agrocombustibles; la promoción de alternativas verdaderamente sostenibles y la reducción sustancial del consumo energético en el transporte para 2020.
Así, Plataforma Rural insta al Gobierno a que apoye estas medidas en las negociaciones que durante la actual semana van a tener lugar en el Consejo Europeo, sumándose al conjunto de estados miembros decididos a corregir los errores de las políticas actuales de fomento de agrocombustibles, y priorizando los intereses de los/as ciudadanos, el medio ambiente y la soberanía alimentaria a nivel global.
En la misiva manifiestan su preocupación por la última propuesta presentada por Lituania, porque "no aporta soluciones para afrontar los graves impactos ambientales y sociales generados por la extensión del uso de agrocombustibles en la UE".
La propuesta lituana amplía el límite del 5 por ciento propuesto por la Comisión Europea para los carburantes fabricados a partir de materias primas agroalimentarias, hasta el 7 por ciento, muy por encima de los actuales niveles de consumo.
Las organizaciones aseguran que el consumo en los niveles actuales genera "importantes" impactos socioambientales en los lugares de cultivo de sus materias primas, como deforestación, acaparamiento de tierras y expulsión de comunidades campesinas, competencia con la alimentación (que afecta principalmente a las capas sociales más humildes) o fomento de monocultivos industriales y Organismos Genéticamente Modificados (transgénicos).
La carta subraya que el 93 por ciento del biodiésel que se consume en España se fabrica a partir de aceites de monocultivos, como la palma o la soja, los cuales presentan unas emisiones por cambios indirectos de uso de suelo que "anulan cualquier hipotética reducción de emisiones".
Además, calcula que los agrocombustibles consumidos en España provocaron un incremento del 6,5 millones de toneladas de CO2 emitidas a la atmósfera en 2011.
Por ello, Plataforma Rural considera que la producción sostenible de alimentos nunca debe quedar relegada por la producción industrial de monocultivos dirigidos a satisfacer nuestra adicción a conducir.