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Científicas españolas resuelven las limitaciones de las células madre inducidas

De izda a dcha. María Blasco, Katerina Strati y Rosa Marión, científicas del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, en su laboratorio. EFEtelecinco.es
Un equipo español ha descubierto algunas limitaciones en la creación de células madre inducidas (IPS) -que no implican el uso de embriones para obtenerlas-, pero también ha resuelto el proceso que se debe seguir para salvar esas limitaciones y que la regeneración de un tejido sea exitosa.
El descubrimiento en 2006 de las células madre inducidas o pluripotentes por el científico japonés Shinya Yamanaka abrió numerosas expectativas en el campo de la medicina regenerativa y esquiva además las reticencias éticas que implica el uso de embriones humanos para obtener las células madre.
El trabajo -publicado en la revista Cell Stem Cell- que han llevado a cabo científicas del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas ha sido liderado por María Blasco y en el mismo han intervenido Rosa Marión y Katerina Strati.
En declaraciones a Efe, María Blasco ha subrayado que el proceso de creación de una célula madre pluripotencial o inducida no se puede completar cuando en la célula de partida existe un déficit de telomerasa, una enzima que actúa como una especie de reloj molecular de la vida de una célula conocida también como la "enzima de la inmortalidad".
Blasco ha subrayado la importancia del descubrimiento de las células madre inducidas, que a su juicio es "revolucionario" y deja obsoleto el método de la transferencia nuclear (que se utilizó por ejemplo para clonar la oveja Dolly), que requiere la utilización de embriones.
La investigadora ha recordado que el descubrimiento del científico japonés permite obtener células madre pluripotentes capaces de regenerar cualquier tejido, pero ha observado que hasta ahora no se había comprobado si se reprogramaban de manera correcta los telómeros cuando éstos tienen algún defecto.
"Si la célula de partida tiene defectos no se puede producir la programación correctamente", ha señalado María Blasco, y ha apuntado que aunque se pudieran obtener células madre, éstas no serían pluripotentes ni por lo tanto útiles para la regeneración de un tejido.
"Nuestro trabajo ha encontrado esa limitación", ha añadido la científica, pero ha insistido en que su hallazgo no rebaja las expectativas que ha generado el descubrimiento de las células madre inducidas, ya que la corrección de esos defectos en el laboratorio es una tarea "relativamente fácil".
Ha precisado que el defecto se produce cuando se utilizan células madre adultas procedentes de una persona que tiene una mutación en la "telomerasa" como consecuencia de alguna enfermedad, pero ha insistido en que se si conoce el defecto y se hace la programación correctamente se obtienen las células madre pluripotentes.
El déficit de "telomerasa" se produce por ejemplo entre quienes padecen enfermedades como "disqueratosis congénita" (una enfermedad rara que se caracteriza por la pérdida prematura de la capacidad regenerativa de algunos tejidos), la "enemia aplásica" (una enfermedad hematológica rara) o la fibrosis pulmonar.
Pero las científicas del CNIO han resuelto la limitación que produce ése déficit reintroduciendo telomerasa en el proceso de generación de las células madre inducidas.
El estudio se ha realizado mediante el uso de ratones modificados genéticamente, ha informado este centro de investigación, que ha señalado que esta investigación permitirá en el futuro una terapia celular para pacientes con déficit de telomerasa que presentan envejecimiento prematuro.
La investigación en torno a las células IPS se conoce con el nombre de "Reprogramación Celular" y ha sido calificada como uno de los descubrimientos más importantes de los últimos años, sobre todo porque evita el uso de óvulos humanos y la generación artificial de embriones.