Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Clara Pardo sustituye a Soledad Suárez como nueva presidenta de Manos Unidas

La Asamblea de Manos Unidas, reunida este fin de semana en Madrid, ha elegido a Clara Pardo Gil presidenta de la organización para los próximos tres años. Pardo sustituye a Soledad Suárez que llevaba casi cuatro años en el cargo.
Clara Pardo es licenciada en Derecho y Económicas por la Universidad de Comillas y durante años ha ocupado puestos de responsabilidad en el sector de la empresa y la banca. Es madrileña, está casada y es madre de dos hijos, según informa Manos Unidas.
La nueva presidenta de Manos Unidas entró a trabajar en la organización como voluntaria en el año 2000 cuando, por razones personales, optó por dar un giro a su vida. Desde entonces, ha desempeñado su tarea en el área de Proyectos de Manos Unidas, primero en el departamento de África y, posteriormente, en el de Asia, donde actualmente ejercía el cargo de coordinadora.
Pardo ha manifestado la necesidad de que Manos Unidas siga manteniendo el compromiso de seguir trabajando por los más necesitados. "Tenemos una deuda con ellos", ha subrayado, al tiempo que ha recordado a todas esas mujeres que hace casi 60 años decidieron "declarar la guerra al hambre" y plantaron la semilla de lo que hoy es Manos Unidas.
"Siento un gran orgullo y un gran agradecimiento por tener la suerte de poder contribuir a mejorar, la vida de muchas personas" --ha declarado Pardo ante la Asamblea este fin de semana--. Para mí es un orgullo estar en este puesto que, sinceramente, creo que es uno más en la organización. Porque en Manos Unidas todos, cada uno en la tarea que desempeña, somos imprescindibles", ha afirmado.
Por su parte, Soledad Suárez, la presidenta saliente, ha recibido el homenaje de los presentes, ha agradecido haber podido desempeñar este cargo durante cerca de cuatro años y ha ofrecido su apoyo incondicional a la nueva presidenta.
VISITA A LOS PROYECTOS EN GUATEMALA
Durante un viaje con periodistas el pasado mes de noviembre a Guatemala para visitar los proyectos de la organización en el país centroamericano, uno de sus últimos viajes como presidenta, Suárez ya anunció que dejaría el cargo en 2016 e hizo un repaso por sus años como presidenta. "Han sido unos años muy gratificantes en los que he visto muchas ganas de trabajar", aseguró.
Según destacó, en este periodo se han fortalecido en Manos Unidas áreas como la de educación para el desarrollo, se han modificado los procedimientos para estandarizar la forma de trabajar en los distintos continentes y se está empezando a evaluar el impacto de los proyectos.
Tras su visita a Guatemala, Suárez volvía impresionada por la situación de tantos niños que se van a la cama con una comida al día, de mujeres a las que no dejan vivir y de poblaciones a las que les quitan las tierras por el mero hecho de pertenecer a una etnia.
"Muy a menudo te encuentras de repente con un muro insalvable, lo que suelo hacer yo es concretar, a este niño le estoy ayudando, a esta mujer le estamos sirviendo de apoyo, esto hace que merezca la pena el trabajo", explicaba.
Concretamente, se mostró "bastante enfadada e indignada" con la desatención del Estado guatemalteco hacia la población indígena. "No puedo entender que existan estados como el que hemos visto. Es gente que va al Gobierno no a servir a su país sino a aprovecharse de él, por eso creo que tiene que ser a nivel político mundial que haya un decálogo en que se diga usted no puede hacer esto, pero claro son mayoría los gobiernos que lo hacen", advertía.
Por ello, aunque Manos Unidas procura no suplantar nunca el papel del Gobierno, Suárez defiende que no pueden dejar morir de hambre a una persona, a pesar de correr el riesgo de realizar una labor que es obligación del Gobierno.