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Coalición Canaria se suma a la petición de otros partidos de abrir un proceso de diálogo para sellar un pacto educativo

La diputada de Coalición Canaria, Ana Oramas, ha presentado una iniciativa en el Congreso de los Diputados en la que insta al Gobierno a derogar la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), así como a abrir un proceso de diálogo para sellar un pacto de Estado educativo, tal y como han hecho todas las fuerzas parlamentarias en el Congreso, salvo PP.
Se trata de una proposición no de ley, a la que ha tenido acceso Europa Press, en la que insta al Ejecutivo, así como al conjunto de fuerzas políticas y a todos los agentes sociales a dotar de la necesaria estabilidad al sistema educativo, como paso previo a un gran pacto de Estado, en torno a objetivos, prioridades y acciones, garantizando en dicho marco nuestra capacidad para ampliar y desarrollar plenamente nuestras competencias educativas.
Además, urge a la aprobación del progresivo incremento anual de la inversión en materia educativa para que España se acerque a niveles de inversión de la Unión Europea.
"Hemos perdido demasiados años en debates estériles, en reformas educativas marcadas por un incuestionable sello partidista. Siete reformas en más de 35 años no han servido para consolidar un sistema que sigue sin contar con los elementos que necesita para facilitar el tránsito del estudiante hacia el mercado laboral", denuncia la parlamentaria canaria.
EDUCACIÓN, MOTOR DE CAMBIO
Según defiende, la Educación debe ser entendida como un elemento "central" y un "motor de cambio", y cuyas propuestas deben contar con la idea de que su financiación debe ser asumida también como una inversión estratégica, su gestión como un referente de autonomía, sostenibilidad y eficiencia, así como sus indicadores como garantía de equidad y mejora continua de su calidad.
A su vez, sostiene que se trata de un derecho universal, que determina su inclusión dentro de los parámetros que definen los indicadores de calidad de vida y de desarrollo humano; por ello, hacer posible esa dimensión social de la educación como ámbito en el que se compensen desigualdades y se garantice la equidad en el acceso a la educación de todas las personas, independientemente de su edad, su procedencia, su lugar de nacimiento, etc., ha de ser un aspecto esencial del sistema educativo español.
Por otra parte, su carácter capacitador incorpora una vinculación directa con la mejora del capital humano y con su papel en la definición del modelo económico del Estado.
Por ello, defiende que la conexión entre el sistema educativo y el productivo es también un aspecto esencial, en la medida que la mejora de la cualificación y la facilitación del acceso al empleo.