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La reforma del Código Militar de Argentina suprime la condena por homosexualidad para los militares

Las condenas por homosexualidad para los militares argentinos desaparecerán a partir de mañana con la derogación del Código de Justicia Militar, que también suprime la pena de muerte y constituye una "revolución jurídica" en el seno de las Fuerzas Armadas.
A partir del viernes, los militares deberán someterse a los tribunales federales ante cualquier delito penal, pero las Fuerzas Armadas también contarán con un procedimiento "para tiempos de guerra", además, de un código disciplinario que elimina el castigo por homosexualidad y pena actos de discriminación y el acoso sexual.
La reforma por la que se crea el Sistema de Justicia Militar en sustitución del Código -que regía desde 1951- y fue aprobada en agosto pasado por el Parlamento, que dispuso que comenzara a regir seis meses después de su promulgación.
La entrada en vigor del Sistema de Justicia Militar "es una gran contribución para el establecimiento de un vínculo positivo de los militares con la sociedad", afirmó hoy la ministra de Defensa, Nilda Garré, en declaraciones a Efe.
"El nuevo sistema deroga un fuero especial, inaceptable para un sistema democrático republicano, en el que paradójicamente, a pesar de que los militares se juzgaban a sí mismos, no tenían garantizado el derecho al debido proceso de cualquier ciudadano sin uniforme", afirmó.
Además, Garré manifestó que "la caducidad de la pena de muerte, al ser derogado el Código de Justicia Militar, completa la decisión argentina de abolir de todos los ámbitos de la legislación argentina ese aberrante castigo".
El texto de la ley que el Parlamento aprobó por amplia mayoría en agosto comenzó a ser elaborado en 2006 por una comisión integrada por destacados juristas y auditores de las Fuerzas Armadas, además de organismos humanitarios y organizaciones no gubernamentales convocadas por el ministerio de Defensa.
En lugar del "método inquisitivo" utilizado desde 1951, a partir del cual "en muchos tribunales de las Fuerzas Armadas cualquier oficial podía hacer las veces de abogado", la norma establece un sistema disciplinario para los militares con la participación de un juez, un fiscal y un abogado que deberán ser letrados.
Así lo manifestó el portavoz del ministerio de Defensa, Jorge Bernetti, quien consideró que la reforma constituye una "revolución jurídica" y recordó que "era un compromiso internacional que había sido asumido por Argentina", ya que "en América Latina no hay Fuerzas Armadas que tengan este tipo de código".
Agregó que también ha sido creada la Auditoría General de las Fuerzas Armadas, un cuerpo de abogados que no dependerá de los comandantes del Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada sino que estará bajo la jurisdicción del ministerio de Defensa.
La derogación del Código de Justicia castrense se enmarca en un proceso de reformas en las Fuerzas Armadas iniciado durante la presidencia de Néstor Kirchner (2003-2007), esposo y antecesor de la actual mandataria, Cristina Fernández.
Tanto Kirchner como Fernández también han dado un fuerte impulso a la reanudación de las investigaciones judiciales por los crímenes de lesa humanidad perpetrados durante la última dictadura militar (1976-1983), que en su mayoría habían sido interrumpidas.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) había recomendado a Argentina la eliminación del Código de Justicia Militar, tras la demanda de un capitán del Ejército que fue sancionado por un tribunal castrense en el marco de la investigación del asesinato de un soldado cometido en 1994.
Para el analista político Rosendo Fraga, "la derogación de este código representa un paso importante en la modernización de las Fuerzas Armadas y sigue los lineamientos de otros países que cuentan comparativamente con mucha más experiencia".
En diálogo con Efe, Fraga indicó que "aunque la pena de muerte había sido aplicada por última vez en 1956, su eliminación permite no continuar con la riesgosa posibilidad de que, al permanecer la norma vigente, pudiera ser aplicada en el futuro".
El experto en temas de Defensa también evaluó que "el nuevo ordenamiento de los servicios de justicia en el ámbito militar mediante la creación de un servicio de justicia común a todas las Fuerzas Armadas elimina una burocracia ineficaz y redundante".