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Combinar terapias intra-articulares con infiltración de ácido hialurónico puede reducir el desgaste de cartílagos dañado

El especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Vithas Nuestra Señora de América de Madrid, Agustín Garabito, ha comentado que la combinación de los tratamientos intra-articulares con la infiltración de ácido hialurónico puede ser un avance "muy significativo" en la mejoría del dolor, la inflamación y en la prevención del desgaste del cartílago dañado.
Otra ventaja de este proceso, prosigue, es que se realiza sin necesidad de anestesia, en consulta externa y sin necesidad de vendajes ni inmovilizaciones de la articulación, por lo que las molestias para el paciente son mínimas, además de contar con altos estándares de seguridad biológica en las instalaciones del hospital.
"El tratamiento consiste en la inyección dentro de la articulación del ácido hialurónico y del plasma rico en plaquetas, obtenido previamente del paciente, y suelen ser necesarias tres infiltraciones para completar el tratamiento", ha añadido el especialista.
INFILTRACIONES DE PLASMA RICO EN PLAQUETAS
Dicho esto, Garabito ha recordado que actualmente las infiltraciones con plasma rico en plaquetas están arrojando "buenos resultados" en el tratamiento de lesiones de tendones y ligamentos, tales como roturas, tendinitis crónicas o esguinces de alto grado.
Este tipo de tratamientos están indicados en pacientes que han visto alargado su proceso de recuperación, que no han obtenido mejoría con tratamientos convencionales, o que bien necesitan acortar los tiempos por diversas causas, entre ellas, en la necesidad de la reincorporación a la práctica deportiva.
En concreto, el plasma rico en plaquetas se obtiene mediante la extracción de una muestra de sangre del paciente. Tras su posterior procesado y centrifugación, con técnicas de asepsia y esterilidad en el laboratorio, se consigue la fracción de la muestra sanguínea que contiene la mayor concentración de plaquetas, las células sanguíneas responsables de iniciar la reparación de muchos tejidos en el organismo.
Este plasma concentrado en plaquetas es el que se inyecta dentro de la articulación, para mandar "una señal" directa al cartílago, y que así pueda repararse o retrasar su desgaste. La novedad a este respecto es que cada vez son más los estudios que avalan el uso de estas técnicas también en el tratamiento de lesiones cartilaginosas intra-articulares, ya sean de tipo degenerativo artrósico, de origen traumático, vascular o sin causa conocida, como en los casos de condromalacia, osteocondritis, o artrosis inicial.
"Aunque todavía no hay evidencia científica definitiva a largo plazo a la hora de frenar el avance de la artrosis, en nuestra práctica clínica sí que observamos alivio del dolor y una mayor recuperación de la funcionalidad de las articulaciones con estos tratamientos, con resultados muy esperanzadores", ha explicado.
Finalmente, el doctor ha avisado de que las infiltraciones de plasma rico en plaquetas a nivel intra-articular están indicadas en lesiones del cartílago de origen traumático o deportivo en jóvenes y, también, en lesiones de tipo artrósico, para así ralentizar y prevenir el envejecimiento de la articulación".