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El Comercio Justo en España cumple 30 años con 33 millones de euros en ventas y a la cola de la UE

El Comercio Justo cumple 30 años de implantación en España desde la apertura de las dos primeras tiendas en Córdoba y San Sebastián y lo hace con una cifra de ventas que ronda los 33 millones de euros y un desarrollo siempre al alza, aunque muy lento: Los españoles gastan de media 0,70 céntimos en estos productos lo que sitúa al país como el cuarto por la cola de toda la Unión Europea.
Lo ha explicado en rueda de prensa la directora de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo, Marta Lázaro; junto a la jefa de la Unidad de Educación para el Desarrollo de la AECID, Pilar Debén; la coordinadora del proyecto de Artesanías y Comercio Justo de Fundación Vicente Ferrer en Anantapur (India), Safia Begum; y la vicepresidenta del Consejo Rector de la ONCE, Patricia Sanz; durante la presentación del Día Internacional del Comercio Justo que se conmemora el 12 de mayo.
Conforme ha señalado, en España el comercio justo da trabajo a 130 personas y más de 2.500 trabajan como voluntarias. Cuenta con 140 tiendas y puntos de venta especializados que gestionan las ONG de la coordinadora y sus productos tienen presencia también en grandes superficies y comercios minoristas. En 2014, las ventas ascendieron a 33,2 millones de euros, un 8% más que en el ejercicio previo.
"No hemos hecho más que crecer y creemos que se irá consolidando", ha apuntado, para incidir no obstante en que "en comparación con el resto de la Unión Europea" la presencia es muy baja: la media de gasto por habitante español es de 0,70 euros, sólo por delante de Estonia, Lituania y Letonia. En Suiza, por ejemplo, gastan 40 euros por persona y año en este tipo de productos.
Según ha afirmado, el hecho de que este sistema alternativo que garantiza una remuneración justa y una prima de desarrollo a todos los implicados en la obtención, fabricación y distribución de los productos, se implantase 20 años más tarde en España que en el resto de la UE tiene que ver con su posición de cola, pero es la falta de conocimiento de la población el mayor obstáculo. "Es un camino lento y de largo recorrido", ha comentado.
Por eso, en este próximo Día Mundial la campaña de la coordinadora se centrará en darse a conocer, con el lema "Soy comercio justo" bajo el que se unirán 99 localidades españolas y "miles de personas" con jornadas de sensibilización sobre la importancia de este tipo de apuestas en un mundo en que el 1% controla el 50% de la riqueza y 21 millones de personas trabajan en condiciones similares a la esclavitud.
"Esto no es sólo comercio, es denuncia y reivindicación de una sociedad más justa y sostenible", ha destacado Lozano. Para Debén, es además "una decisión ciudadana". "Cuando tú eliges como consumidor el precio no debe ser el único criterio. Evitar el trabajo infantil, garantizar un salario justo. Es una decisión ciudadana. Yo decido dónde pongo mi dinero porque creo que es necesario un mundo más justo y más equitativo", ha apuntado.
En España, el 90 por ciento de las ventas de comercio justo corresponden a productos de alimentación, principalmente café (el 50% del total), pero también cacao y azúcar. Un 7 por ciento procede de artesanías y un dos por ciento, a productos de cosmética, que empiezan a hacerse un hueco.
Los productos, ya sea en tiendas específicas o en otros espacios comerciales, proceden de lugares como Anantapur, donde Fundación Vicente Ferrer trabaja con grupos de mujeres excluidas y con discapacidad en todo tipo de productos de artesanía y textiles que después, se venden en España.
Begum ha destacado que cuando iniciaron el proyecto, en 2001, se trataba de mujeres que "no salían de su casa", que "no se relacionaban" con el entorno, que no habían salido nunca de su pueblo, que "dependían para absolutamente todo de sus padres" y que eran llamadas no por su nombre, sino por motes vejatorios. Ahora, son en muchos casos el sustento principal de sus familias, tienen su propia cuenta de ahorros, tienen autoestima, confianza e independencia. Tienen un nombre.
No obstante, en España también hay ejemplos de repercusión del comercio justo. Es lo que ha destacado la representante de la ONCE, que ha emitido un cupón conmemorativo especial para el 12 de mayo y que da trabajo a más de 2.000 personas con discapacidad cuyas ventas repercuten en otras más de 72.000 personas con cegera total o deficiencia visual severa. "Ponemos en manos de esas personas la imagen del Comercio Justo para que en la sociedad sepan a quién beneficia", ha apostillado.