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La Comisión Ejecutiva de FSS-CC.OO aprueba una resolución en la que muestra su "rotundo rechazo" al Anteproyecto

La Comisión Ejecutiva de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CC.OO (FSS-CC.OO) ha aprobado una resolución en la que manifiesta su rotundo rechazo al Anteproyecto de Ley que aspira a reformar la vigente norma Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo.
Y es que, a su juicio, con la nueva normativa se pretende "imponer" una ideología "religiosa, anacrónica y minoritaria" a la mayoría de la ciudadanía, un hecho "totalmente impropio" de una sociedad laica que, además, pone a España "a la cola de Europa" en el respeto hacia los derechos sexuales y reproductivos.
Asimismo, la Comisión ha denunciado que con el Anteproyecto de Ley se "niegue" a las mujeres a las mujeres el derecho a decidir sobre su cuerpo, vida y maternidad, tratándola como a un "ser inferior" que necesita ser tutelado y protegido.
"Con los abortos clandestinos se creará un problema de salud pública que actualmente no existe, poniéndose en peligro el principal interés de la actividad sanitaria: la vida y la salud de las personas. Además, añade más desigualdad a una sociedad ya muy descohesionada, pues sólo aquellas mujeres con recursos podrán acceder a un aborto con garantías sanitarias, ya sea en el país o fuera de él", ha apostillado el sindicato.
"GRAVES REPERCUSIONES ECONÓMICAS Y SOCIALES"
Dicho esto, FSS-CC.OO ha avisado de que "obligar" a continuar embarazos donde el feto esté diagnosticado de malformaciones, además de ser un "riesgo" para la madre, tiene "graves repercusiones económicas y sociales, las cuales se ven "agravadas" por los recortes en Sanidad y Servicios Sociales que el mismo Gobierno que plantea la reforma viene aplicando.
Respecto a los profesionales sanitarios, la Comisión ha lamentado que vayan a tener que tomar las decisiones "al margen" de las mujeres y que se vaya a convertir en un "delito" la atención que actualmente están prestando, "restando", por tanto, "seguridad y libertad" en el desempeño de su actividad. "Además, se ampliará la objeción de conciencia al personal no asistencial, cosa que entorpecerá enormemente la atención a los abortos legales", ha recalcado.
Finalmente, el sindicato ha pedido que no se cambie "lo que funciona bien", ni se generen "graves problemas" donde no los hay. "Defendemos el desarrollo y la mejora de la actual Ley 2/2010, el respeto a los derechos sexuales y reproductivos de la ciudadanía, el derecho de las mujeres a decidir, los anticonceptivos gratuitos y una educación afectivo-sexual igualitaria, libre y sana. Por todo ello, continuaremos participando en la lucha social que se libra y se librará en contra de esta reforma", ha zanjado el sindicato.