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La Comisión Europea presenta 'Dibbiopack', un proyecto conjunto de desarrollo de envases de bioplástico inteligentes

La Comisión Europea ha presentado en su sede de Madrid 'Dibbiopack', un proyecto de I+D en el que han participado durante los últimos cuatro años un total de 19 socios de diez países y que ha contado con un presupuesto de un total de 7.745.570 euros, de los que la Comisión Europea ha aportado 5.702.632, según informa el organismo.
La presentación ha corrido a cargo del responsable técnico del proyecto y miembro del Centro Tecnológico Aitiip, Víctor Peinado, y del portavoz de la Representación de la Comisión Europea en España, Dimitri Barua.
El eje central de 'Dibbiopack' es el desarrollo de envases inteligentes, que tendrán funcionalidades para conservar mejor los productos y a la vez informar a los consumidores del estado de lo que hay en su interior, y multifuncionales, a partir de biopolímeros y con la vista puesta en tres sectores clave como son el farmacéutico, el cosmético y el alimentario.
Además, se respetará el medio ambiente, ya que se utilizarán materiales precedentes de fuentes renovables, pensando en su sostenibilidad y en la economía circular, disminuyendo el consumo de energía y el uso de material mediante el uso de procesos de fabricación más eficientes y teniendo en cuenta el ecodiseño en todo momento.
Así, el proyecto incide en un sector, el de los bioplásticos, que crece más de un 20% al año y que ofrece grandes oportunidades industriales, ambientales y sociales, al tiempo que avanza en la necesaria reducción del uso y producción de envases a partir del petróleo y abre interesantes cauces en otros campos como los de la gestión de residuos, tal y como recuerda la Comisión Europea.
Durante cuatro años, entidades e industrias de toda Europa han abordado conjuntamente la formulación y fabricación de materiales y envases inteligentes (botellas para su aplicación en farmacia, tarros de uso cosmético y bandejas alimentarias) con la intención de superar los hitos normativos, tecnológicos, de mercado y medioambientales que plantea el futuro de los bioplásticos.
Algunos de estos avances son los de los nanomateriales, que dotan a los envases de bioplástico de propiedades mecánicas y de resistencia semejantes a las que tienen los de plástico convencional y que además no entran en contacto con los productos, porque se usan etiquetas biodegradables que separan envase y contenido y que además llevan agentes antimicrobianos que se liberan cuando aparece la humedad y frenan la aparición de bacterias.
Otros son los films biodegradables con propiedades barrera mejoradas y el desarrollo de sensores que cambian de color según el oxígeno que haya en el interior del envase y que informan sobre el estado del producto, que además puede leerse sin necesidad de contacto y gracias a la antena RFID integrada en un móvil o tablet, haciendo más fácil el registro de la información y la trazabilidad.
El proyecto contribuye a avanzar en la 'economía circular', que busca utilizar los recursos de modo más sostenible. La Comisión Europea propuso en diciembre de 2015 un ambicioso paquete de medidas sobre la 'economía circular' para ayudar a las empresas y los consumidores europeos en la transición a una economía más eficiente.
Las acciones propuestas contribuirán a 'cerrar el círculo' de los ciclos de vida de los productos a través de un mayor reciclado y reutilización, y aportarán beneficios tanto al medio ambiente como a la economía. Estos planes extraerán el máximo valor y uso de todas las materias primas, productos y residuos, fomentando el ahorro energético y reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero. Las propuestas abarcan la totalidad del ciclo de vida: de la producción y el consumo a la gestión de residuos y el mercado de materias primas secundarias.