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Condenada a ocho años de prisión la amante y asesina confesa de un influyente banquero francés

Alec Reymond, (izq.) y Pascal Maurer, abogados de Cecilia Brossard, atienden a los periodistas tras conocer la sentencia. EFEtelecinco.es
Cecilia Brossard, la amante y asesina confesa del banquero francés Edouard Stern, fue condenada hoy a ocho años y medio de reclusión por un tribunal de Ginebra, que descartó la tesis de un crimen pasional.
La presidenta del tribunal, Alessandra Cambi, que leyó la sentencia, señaló que el delito cometido por Brossard fue muy grave al haber disparado cuatro balas contra un hombre que se encontraba en la plenitud de la vida y que aún tenía varios años por delante.
Recordó que el primer disparo impacto en el rostro del banquero, dejándole así pocas posibilidades de sobrevivir.
Además de la pena de cárcel, Brossard deberá pagar un franco suizo simbólico a la familia de su víctima, además de 143.000 euros por los gastos generados por su procesos y los honorarios de los abogados.
La condenada ha pasado cuatro años en detención preventiva y podría obtener su libertad condicional en unos 17 meses, explicó su abogado.
El crimen, la captura de Brossard -detenida dos semanas después de haber perpetrado su asesinato- y el proceso judicial han sido ampliamente cubiertos por la prensa suiza y francesa, dado que Stern era uno de los banqueros más influyentes de su país y tenía importantes conexiones en el mundo financiero y político.
Durante el juicio, Cecilia Brossard y sus abogados intentaron convencer al jurado de que mató al banquero por pasión y no por dinero, en el curso de un encuentro sexual sadomasoquista en el lujoso apartamento de Stern.
Ella expresó en todo momento remordimiento por su acto y pidió varias veces perdón a la familia de Stern, de quien dijo que estará enamorada "por la eternidad".
Aunque el jurado reconoció que la mujer padecía un profunda angustia y una emoción violenta el día del asesinato, consideró que esto no la exime de su responsabilidad y que, de hecho, ella era en parte responsable de tal sufrimiento.
Sostuvo que no hizo nada para cortar esa relación destructiva, hizo oídos sordos a los consejos de sus amigos y no buscó ayuda especializada.