Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Conducir a los 17 años podría pasar ser legal

Muchos lo hemos hecho alguna vez con la ayuda de nuestros padres: aprender a realizar las primeras maniobras al volante en un campo o en un amplio espacio sin tráfico, lejos de la circulación, para ahorrarnos clases en la autoescuela y tener más posibilidades de aprobar el examen de conducir. Si todo sigue así, estas prácticas podrían pasar a ser legales bajo ciertas condiciones y se denominarían "conducción acompañada".
Un tipo de práctica que requiere de tener a un acompañante responsable del vehículo, con varios años de experiencia al volante y un buen historial en materia de conducción. En otros países esta práctica se ha puesto en marcha y ha producido los primeros beneficios: una bajada en el número de accidentes, así como un ascenso en el índice de aprobados en los exámenes de conducir. España, en este sentido, se encuentra inmersa en un proceso de control y reducción de los accidentes de tráfico exitoso al que esta iniciativa podría aportar un funcional valor añadido.
Los jóvenes consultados coinciden con lo que podía preverse: este tipo de conducción serviría para "ahorrarse" gran parte de las costosas clases de conducir que acaban extendiéndose a más de un mes o dos meses, lo que retrasa el momento de conseguir el deseado carnet. Una práctica que, de aplicarse, supondría un importante conflicto con las academias privadas, encargadas de la formación del aspirante a conductor, que perderían un importante caudal de financiación como es el pago de las numerosas prácticas que los estudiantes se ahorrarían.
No obstante, el aspirante a conductor tiene que contar con un mínimo de 17 años y haber aprobado el examen teórico, por lo que en ningún caso podrá librarse de las clases de la academia. Nadie los librará, además, de los nervios al volante el día del examen: el examinador no será precisamente un familiar o un colega...